CÁNCER DE COLON

Los doctores dijeron que era gastroenteritis, pero tenía cáncer de colon

El cáncer de colon es la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo, en México se diagnostican aproximadamente 15 mil nuevos casos anualmente, según la SSA

Nora Sánchez Álvarez, paciente del INCan.
Cáncer de colon.Nora Sánchez Álvarez, paciente del INCan.Créditos: Cortesía
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En agosto de 2017, la vida de Nora dio un giro cuando empezó a experimentar dolores muy fuertes en el lado izquierdo del abdomen que eran causados por un cáncer de colon. Sin embargo, la confirmación de esta enfermedad no llegaría fácilmente, pues al inicio, los doctores pensaron que se trataba de una gastroenteritis, que es la inflamación del estómago y los intestinos.

“Los episodios de dolor eran tan intensos que me impedían moverme o alimentarme adecuadamente”, relata.

Nora había tenido previamente un diagnóstico de cáncer, en 2011 le detectaron un cáncer de mama y era pacientes en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan). Por ese antecedente, acudió a urgencias en dicha institución para tratar sus molestias estomacales. 

Tras una revisión superficial, los médicos concluyeron que se trataba de una simple gastroenteritis. Sin realizar estudios adicionales, la enviaron a casa con un tratamiento temporal.

Cuatro meses después, los dolores se intensificaron y comenzaron a acompañarse de diarrea y vómitos frecuentes. En una de sus consultas de seguimiento por la reconstrucción mamaria en el Hospital General de México, sufrió una crisis grave.

La trasladaron a urgencias, donde finalmente le realizaron estudios más profundos. Una tomografía reveló la presencia de un tumor en el colon. Le colocaron una sonda nasogástrica y confirmaron el diagnóstico: cáncer de colon.

“Cuando recibí la noticia, me invadió el miedo. Sabía que algo andaba mal, pero nunca imaginé que enfrentaría un segundo cáncer. A pesar de todo, decidí actuar rápido. Me programaron para una cirugía de urgencia, pero opté por pedir el alta voluntaria y trasladarme al INCan”, recuerda.

La paciente ingresó el 8 de febrero de 2018 y el 16 de marzo fue operada para tratar el tumor, pero la obstrucción en el colon era crítica: el paso para que pudieran avanzar los alimentos era del tamaño de la cabeza de un alfiler.

“Durante el proceso preoperatorio, me prohibieron ingerir alimentos sólidos; mi dieta se limitó a líquidos y gelatina para evitar complicaciones mayores”, platica.

Cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial Contra el Cáncer de Colon, la segunda causa de muerte por cáncer en el mundo y la primera en algunas regiones de México, como la CDMX y el Estado de México, según el informe GLOBOCAN, una iniciativa del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En entrevista con SuMédico, la Dra. Norma Estela Herrera González, Investigadora de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Nacional Politécnico (IPN), informa:

“En 2018, se reportaron 1.8 millones de nuevos casos en todo el mundo, lo que indica un aumento alarmante de la incidencia, incluso en personas menores de 50 años. Este incremento está vinculado a cambios en los hábitos de vida y la dieta, lo que subraya la importancia de la prevención”.

En México, se diagnostican aproximadamente 15 mil nuevos casos, según datos de la Secretaría de Salud (SSA), anualmente.

Dra. Norma Estela Herrera González, Investigadora de la Escuela Superior de Medicina del IPN.

Cáncer de Colon, factores de riesgo y prevención

De acuerdo con la especialista existen diversos factores de riesgo modificables y no modificables que influyen en la aparición del cáncer colorrectal:

  • Dieta: El consumo elevado de grasas, carnes rojas procesadas y una dieta baja en fibra promueve la inflamación, que es un proceso clave en el desarrollo del cáncer.
  • Obesidad y sobrepeso: México ocupa los primeros lugares en obesidad, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal.
  • Consumo de tabaco y alcohol: Se ha demostrado que estas sustancias aumentan la probabilidad de desarrollar tumores malignos.
  • Inactividad física: La falta de ejercicio contribuye al aumento de peso y al riesgo de desarrollar cáncer.
  • Resistencia a la insulina y diabetes: Se ha observado una asociación entre la diabetes y el cáncer colorrectal, aunque es menor en comparación con otros factores de riesgo.
  • Síndromes genéticos y enfermedades inflamatorias: Condiciones como la poliposis adenomatosis familiar, el síndrome de Lynch, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn predisponen al desarrollo del cáncer de colon.

Además, la experta señala que el diagnóstico temprano es crucial para mejorar el pronóstico. Por lo que es importante identificar los síntomas, siendo los más comunes:

  • Dolor abdominal.
  • Cambio en los hábitos intestinales (estreñimiento o diarrea persistentes).
  • Pérdida de peso inexplicada.
  • Sangrado rectal.
  • Anemia microcítica hipocrómica, evidenciada en análisis de sangre.

La doctora contextualiza que el tratamiento del cáncer colorrectal ha avanzado significativamente. El pilar principal sigue siendo la cirugía, la cual puede ser laparoscópica o robótica, reduciendo la morbilidad postoperatoria.

Además, explica que existen las siguientes estrategias terapéuticas:

  • Quimioterapia y radioterapia: Se emplean dependiendo del estado del cáncer.
  • Terapias dirigidas: Actúan sobre proteínas específicas del tumor o mutaciones específicas, evitando la proliferación del cáncer.
  • Inmunoterapia: Estimula el sistema inmunológico para atacar las células cancerosas.
  • Tratamientos personalizados: Se ha identificado que la localización del tumor (colon ascendente o descendente) influye en la agresividad del cáncer, por lo que es importante individualizar el tratamiento.
Cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial Contra el Cáncer de Colon. Crédito: Canva.

El impacto de un diagnóstico de cáncer

“El impacto emocional de un diagnóstico de cáncer es devastador”, dice Nora, quien asegura que recibir la noticia genera una sensación de muerte inminente, sin embargo, aprendió que la actitud es fundamental.

“La primera vez que enfrenté el cáncer, un médico le dijo a mi hermana: ‘Su hermana va a salir adelante, porque la escucho y tiene actitud’. Esas palabras marcaron mi proceso. La voluntad de vivir es esencial, aunque, por supuesto, debe complementarse con la atención médica adecuada”, rememora Nora.

Para ella, la familia también juega un papel crucial, pues en su caso, su hija es su mayor motivación, aunque recuerda que el cáncer no solo afecta al paciente, sino a todo su entorno.

Por eso, es vital hablar con seres queridos, expresar miedos y permitirse momentos de vulnerabilidad: “Durante el tratamiento, hubo días en los que no quería levantarme de la cama, y aprendí a respetar esos momentos. Pero también entendí que al día siguiente debía tomar aire, respirar hondo y seguir adelante. La quimioterapia es dura, los efectos secundarios pueden ser terribles, pero todo es temporal”.

Independientemente de las creencias de cada quien, ella señala que mantener la esperanza es clave. “Mi fe también fue un pilar importante … Y aquí estoy, catorce años después del primer diagnóstico y siete años tras el segundo, agradecida por cada día”.

La esperanza de recibir el alta definitiva

Actualmente Nora se encuentra en remisión tras haber superado dos tipos de cáncer y espera los resultados del estudio PET (tomografía por emisión de positrones) en mayo, con mucha esperanza de recibir el alta definitiva, lo que haría que sus controles sean anuales. 

Para esta paciente, el factor genético ha sido una preocupación constante en su familia, pues su abuela paterna, su padre y una prima también fueron diagnosticados con cáncer de colon. Sin embargo, hace énfasis en la importancia de la prevención y los hábitos saludables.

“A quienes están atravesando situaciones similares, les recomiendo prestar atención a cualquier cambio en su cuerpo. No debemos ignorar las señales de alerta ni conformarnos con diagnósticos superficiales”.

Para ella, y como consecuencia de su experiencia, es fundamental exigir revisiones médicas adecuadas, como una colonoscopia o, al menos, una radiografía. “Perder tiempo es lo peor en estas enfermedades, porque el cáncer no espera, sigue avanzando”.

Respecto a la atención en las instituciones de salud, expone los cambios: “En 2011, cuando me atendí por cáncer de mama, nunca faltaron medicamentos ni quimioterapias. Sin embargo, en 2018, cuando enfrenté el cáncer de colon, fue desolador ver la escasez de tratamientos. Muchas personas interrumpieron sus terapias porque no había insumos. Es urgente que las instituciones refuercen el apoyo a los pacientes con cáncer. La falta de medicamentos no solo compromete la salud física, sino también la estabilidad emocional. El costo de estos tratamientos es altísimo y no todas las familias pueden costearlos”.

Nora Sánchez Álvarez, paciente del INCan.

Un llamado a la prevención

Para la Dra. Norma Estela Herrera González, Investigadora de la Escuela Superior de Medicina del IPN, para reducir la incidencia del cáncer colorrectal es fundamental adoptar hábitos saludables desde la infancia:

  • Aumentar el consumo de verduras y fibra.
  • Reducir el consumo de carnes procesadas y grasas.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
  • Realizar ejercicio físico regularmente.
  • Participar en programas de detección temprana.

También destaca que, en México el Instituto Nacional de Cancerología (INCAN) es una de las principales instituciones que lideran la investigación y el tratamiento de esta enfermedad. Además, ofrece un programa gratuito de detección de cáncer colorrectal para personas entre 46 y 76 años sin antecedentes familiares ni síntomas aparentes.

El creciente número de casos de cáncer colorrectal, en especial en jóvenes, subraya la urgencia de modificar los hábitos de vida y promover la detección temprana. Y concluye: “la prevención es clave para reducir la incidencia de esta enfermedad en el futuro”.

Finalmente, Nora comparte unas palabras para quienes atraviesen esta lucha: “Todo pasa. El dolor, la angustia, los efectos secundarios... todo es temporal. Siempre hay una razón para seguir adelante, aunque a veces nos cueste verla. Y lo más importante: nunca dejen de luchar por su salud. Insistan en obtener estudios, pregunten, busquen segundas opiniones. La vida es valiosa y merece ser vivida con esperanza y determinación”.