La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria causada por mosquitos del género Leishmania. Aunque a menudo es invisible en las grandes urbes, representa un problema de salud pública significativo en diversas regiones de México y el mundo, estando vinculada tanto a factores ambientales como sociales.
El contagio de la leishmaniasis no ocurre de persona a persona. La Secretaría de Salud indicó que esta enfermedad se transmite a los humanos y animales mediante la picadura de mosquitos infectados, su actividad es principalmente nocturna, momento en el cual inoculan el parásito al picar para alimentarse.
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Síntomas y formas de la leishmaniasis
De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la leishmaniasis se manifiesta clínicamente de tres formas principales, cada una con síntomas específicos:
- Leishmaniasis Cutánea: Es la forma más frecuente y produce lesiones ulcerosas en la piel que, al sanar, dejan cicatrices permanentes de por vida.
- Leishmaniasis Mucosa/Mucocutánea: Si no se trata a tiempo, puede destruir total o parcialmente las membranas mucosas de la nariz y la boca, lo que puede derivar en una discapacidad grave.
- Leishmaniasis Visceral: Es la variante más peligrosa. Se caracteriza por episodios de fiebre irregular, pérdida de peso, anemia y crecimiento del hígado y el bazo (hepatoesplenomegalia). Sin el tratamiento adecuado, puede ser mortal en más del 90% de los casos.
¿En qué estados de México está presente?
Las autoridades sanitarias han identificado que la leishmaniasis es endémica en diversas entidades del país. Los estados donde se han fortalecido las acciones de atención por la presencia de la enfermedad son: Campeche, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
La Secretaría de Salud, a través del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), ha implementado el Programa de Prevención, Tratamiento y Control de las Leishmaniasis 2025–2030. Entre las acciones principales destacan:
- Garantía de tratamiento: México ha asegurado el abasto de medicamentos con calidad garantizada a través del Fondo Estratégico de la OPS. Se ofrecen opciones como el antimoniato pentavalente, miltefosina, anfotericina B y termoterapia para casos locales.
- Diagnóstico oportuno: Se han estandarizado protocolos clínicos que incluyen el uso de pruebas rápidas rK39 para la variante visceral y tamizajes sistemáticos de VIH, dado que la co-infección complica el manejo clínico.
- Modernización tecnológica: Se utiliza el Módulo Leishmaniasis del Sistema Integral de Monitoreo de Vectores (SIMV) para dar seguimiento nominal a los casos en tiempo real.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, el objetivo es garantizar que todas las personas afectadas, con énfasis en niños y poblaciones vulnerables, reciban un diagnóstico temprano y seguimiento clínico completo.
El diagnóstico temprano es fundamental para evitar complicaciones graves y reducir la letalidad de la enfermedad. Si vives en una zona endémica y presentas lesiones en la piel o fiebre persistente, acude a tu unidad de salud más cercana.
