SALUD DE LA PIEL

¿Qué provoca la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica no es solo una "piel reseca"; es una condición que afecta la calidad de vida, el sueño y la salud mental de quienes la padecen; expertos explican su relación con el asma y por qué un diagnóstico temprano es clave

Créditos: Canva
Escrito en ESPECIALIDADES el

La dermatitis atópica es frecuentemente confundida con problemas menores de la piel, pero su origen es mucho más profundo. De acuerdo con el doctor Salvador Alonso Gutiérrez Ávila, jefe de dermatología del Hospital General Tacuba, esta es una enfermedad genética con la que las personas nacen, caracterizada por alteraciones tanto en la estructura de la piel como en el sistema inmunológico.

A diferencia de otras afecciones cutáneas, la dermatitis atópica no es adquirida. Es un conglomerado de factores genéticos que desencadenan una piel incapaz de retener la humedad y que reacciona de forma exagerada a estímulos externos. Esta predisposición genética es también la razón por la cual se relaciona estrechamente con otros padecimientos alérgicos.

Dentro de lo que los médicos llaman el "mismo rango de genes", un paciente con dermatitis atópica tiene una mayor probabilidad de desarrollar asma y rinitis alérgica. Aunque no siempre se presentan juntas, estas tres condiciones forman parte de un espectro inmunológico compartido.

Síntomas y señales de alerta de la dermatitis atópica

El síntoma principal y más persistente es la comezón intensa, que a menudo lleva al rascado crónico y a la aparición de lesiones. el especialista explica que otros signos de alerta incluyen:

  • Piel extremadamente seca e irritada de forma simétrica, es decir, en ambos lados del cuerpo.
  • Aparición de un líquido ceroso amarillento cuando la piel se agrieta por la resequedad o el rascado.
  • Áreas específicas según la edad: En lactantes, suele aparecer en mejillas y área del pañal; en niños mayores y adultos, migra a los pliegues de los codos, detrás de las rodillas, cuello y párpados.
  • Presencia de queratosis pilar, es decir, textura rugosa en los brazos, o un doble pliegue en los párpados.

¿A qué edades es más común?

Aunque puede presentarse a cualquier edad, existen "picos" de frecuencia detectados por los especialistas:

  • Primera infancia: Puede iniciar desde los 6 o 7 meses de vida.
  • Niñez y adolescencia: Entre los 3 y 6 años, y nuevamente en la pubertad.
  • Adultos mayores: Un grupo donde la enfermedad puede reaparecer o manifestarse de forma severa.

Una buena calidad de vida es posible

La dermatitis atópica trasciende lo físico. El impacto en la calidad de vida es severo. En los niños genera irritabilidad y falta de atención escolar debido a la distracción que provoca la comezón constante. En adolescentes puede causar inseguridad, pena y aislamiento social al no querer mostrar las lesiones en áreas visibles como la cara o manos. Mientras que en los adultos, afecta el rendimiento laboral, interrumpe el sueño profundo y puede incluso impactar la vida sexual de los pacientes.

A pesar de ser una enfermedad crónica que no se "cura" en el sentido tradicional, el doctor Gutiérrez Ávila enfatiza que es totalmente controlable. Hoy en día, existen desde cuidados básicos con cremas hidratantes y jabones sintéticos hasta tratamientos avanzados como anticuerpos monoclonales e inhibidores Jak que han revolucionado el manejo de casos severos.

"Se puede modificar la calidad de vida", asegura el especialista, siempre y cuando el paciente reciba un diagnóstico adecuado de un dermatólogo y siga un tratamiento personalizado que restablezca la barrera de su piel.