El color, la forma y la frecuencia de la popó pueden cambiar cuando aparece el cáncer de colon y estos cambios ocurren porque el crecimiento del tumor altera el paso de las heces en el intestino, provoca sangrado o interfiere con la absorción de agua y nutrientes.
Las heces pueden volverse negras o muy oscuras, presentar sangre roja visible o adoptar formas más delgadas, como cintas o lápiz. También pueden aparecer mucosidad, diarrea o estreñimiento que se prolongan por varios días, así como variaciones en la frecuencia para evacuar.
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Cómo cambia la popó según avanza la enfermedad
De acuerdo con Mayo Clinic, en etapas tempranas, como la 0 y 1, el cáncer puede no generar cambios visibles en las heces, aunque puede haber pequeñas cantidades de sangre que no se detectan fácilmente.
En la etapa 2, es posible notar sangre visible, heces más delgadas y una mayor frecuencia para ir al baño o sensación de evacuación incompleta.
Para la etapa 3, las heces delgadas se vuelven más frecuentes, pueden aparecer diarrea o estreñimiento persistentes y aumenta la presencia de sangre o mucosidad.
En la etapa 4, cuando el cáncer se ha diseminado, las heces pueden ser muy delgadas o en forma de gránulos, incluso puede haber dificultad para evacuar, junto con sangre frecuente, dolor abdominal e hinchazón.
Aunque algo que también hay que tener claro es que, no todos estos cambios indican cáncer, debido a que hay otras afecciones como hemorroides, fisuras anales, enfermedades inflamatorias intestinales, infecciones o incluso ciertos alimentos y medicamentos que pueden modificar el aspecto de las heces.
¿Cuándo debería ver a un médico?
Debes consultar con un profesional de atención médica si tienes algún síntoma de estos:
- Heces rojas o negras, que podrían significar sangrado.
- Heces delgadas, como cintas o en forma de lápiz durante más de unos pocos días.
- Diarrea o estreñimiento que duran más de unos pocos días.
- Dolor de estómago inexplicable.
- Sensación de evacuación incompleta.
- Malestar general sin motivo aparente.
La detección puede realizarse con colonoscopia, considerada la prueba más precisa, o mediante pruebas de heces que se hacen en casa y buscan sangre o cambios en el ADN o ARN.
