DORMIRSE TARDE

¿Qué consecuencias para la salud tiene el dormirse tarde durante la noche?

Acostarse tarde no solo provoca cansancio al día siguiente, sino que también otros problemas de salud

Conoce las consecuencias para la salud tiene el dormirse tarde durante la noche
Conoce las consecuencias para la salud tiene el dormirse tarde durante la nocheCréditos: (Canva)
Escrito en VIDA SANA el

El momento en que nos dormimos puede ser tan determinante para la salud como la cantidad de horas que pasamos en la cama. Un creciente cuerpo de evidencia científica señala que acostarse de forma habitual después de cierta hora —especialmente pasada la medianoche— tiene efectos adversos medibles sobre el organismo, independientemente de si se alcanzan las siete u ocho horas de descanso.

El cuerpo humano funciona con un reloj biológico interno, el ritmo circadiano, que regula funciones vitales como la presión arterial, la temperatura corporal y la producción hormonal. Dormir tarde de manera constante desajusta ese reloj, generando un estrés fisiológico que puede desencadenar problemas de salud a largo plazo.

Corazón en riesgo

Uno de los impactos más documentados del sueño tardío es sobre la salud cardiovascular. Un estudio con 88.000 participantes encontró que acostarse después de la medianoche incrementa en un 25% el riesgo de sufrir enfermedades del corazón, en comparación con quienes lo hacen entre las 22:00 y las 23:00 horas. Dormir tarde altera el descanso nocturno del corazón, que debería reducir su ritmo y presión arterial durante el sueño profundo.

Además, estudios con mujeres de mediana edad han mostrado que quienes se identifican como "noctámbulas" tienen un 72% más de probabilidades de desarrollar diabetes, incluso después de ajustar por factores de estilo de vida. La desregulación hormonal derivada del desfase circadiano afecta el metabolismo de la glucosa y las grasas.

El cerebro también sufre: salud mental y cognición

Dormirse tarde pasa factura a la salud mental. La falta de alineación entre el horario de sueño y el ritmo natural del cuerpo se ha asociado con mayores tasas de depresión y ansiedad. Un estudio demostró que incluso retrasar el sueño 37 minutos respecto a la hora habitual reduce la resiliencia emocional, la satisfacción con la vida y la sensación de propósito.

A largo plazo, la privación de sueño acumulada por horarios tardíos se relaciona con un 30% más de riesgo de desarrollar demencia. El sueño es el momento en que el cerebro elimina toxinas y consolida la memoria; cuando se altera su timing, estos procesos se ven comprometidos.

Dormirse tarde pasa factura a la salud mental. (Foto: Canva)

Obesidad y malos hábitos: un círculo vicioso

Las personas que duermen tarde tienden a adoptar patrones de alimentación menos saludables. Un estudio encontró que acostarse después de las 10 p.m. se asocia con un 20% más de riesgo de obesidad o perímetro de cintura elevado, cifra que asciende hasta un 38% entre quienes se acuestan entre las 2 a.m. y las 6 a.m. El desfase circadiano afecta las hormonas del hambre, aumentando los antojos de comida chatarra y la ingesta calórica nocturna.

El sistema inmune, debilitado

El descanso nocturno es el momento en que el sistema inmunológico se repara y fortalece. Alterar este proceso con horarios de sueño irregulares puede hacer que el cuerpo sea más vulnerable a infecciones, resfriados frecuentes y una recuperación más lenta. Incluso el envejecimiento celular se acelera: dormir tarde reduce la producción de colágeno y desactiva genes que protegen contra el deterioro celular.

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