DÍA MUNDIAL DEL HÍGADO

Las enfermedades hepáticas ocupan el cuarto lugar de mortalidad en México

En México, las enfermedades hepáticas son la cuarta causa de muerte. La especialista Eira Cerda Reyes explica la importancia del hígado

Conoce las enfermedades hepáticas ocupan el cuarto lugar de mortalidad en México
Conoce las enfermedades hepáticas ocupan el cuarto lugar de mortalidad en MéxicoCréditos: (Canva)
Escrito en VIDA SANA el

El hígado realiza más de 500 funciones en el cuerpo: metaboliza lípidos, glucosa, nos desintoxica de medicamentos y mantiene el equilibrio de todo lo que consumimos. Cuando se enferma, pueden pasar muchas alteraciones en todo nuestro organismo. Así lo advierte la Dra. Eira Cerda Reyes, gastroenteróloga-hepatóloga con maestría en Enfermedades Hepáticas por la Universidad de Barcelona y miembro del Sistema Nacional de Investigación Nivel I.

La Dra. Eira Cerda Reyes habló en exclusiva con SuMédico. (Foto: Especial)

Y hay una razón por la que pocos le prestan atención: el hígado no duele. 

"Al menos que tengamos algo muy grave como una hepatitis aguda o un tumor, no nos va a dar ningún síntoma más que cuando ya está complicado", alerta la especialista. 

En el marco del Día Mundial del Hígado, que se conmemora el 19 de abril y tiene como objetivo aumentar la conciencia sobre la importancia de mantener un hígado sano, la doctora Eira hace un llamado urgente a prevenir, sobre todo en un país donde las enfermedades hepáticas ocupan el cuarto lugar de mortalidad nacional.

Las dos grandes amenazas para el hígado de los mexicanos

El alcohol sigue siendo el principal enemigo, pero hay un nuevo competidor silencioso que avanza con la epidemia de obesidad. La doctora Cerda lo explica con claridad: "El alcohol sigue siendo una de las principales causas de enfermedad hepática crónica o cirrosis". Pero advierte que "está de moda lo que es la esteatosis hepática", conocida popularmente como hígado graso.

El problema es que la esteatosis, si no se detecta a tiempo, puede progresar a fibrosis y hasta cirrosis hepática. Y México tiene todos los factores de riesgo: somos uno de los primeros países en obesidad, alrededor de 70 millones de personas tienen diabetes mellitus 2, y además "el hecho de ser latino nos da cierto porcentaje de tener algunos polimorfismos como la presencia del PNPLA3, que también es un factor para que tengamos esteatosis y que esta población pueda desarrollar más fácilmente fibrosis y cirrosis".

¿Cuáles son los cinco malos hábitos que destruyen el hígado?

  1. La ingesta de alcohol: La especialista precisa las cantidades: para hombres, arriba de 60 gramos al día; para mujeres, 30 gramos. 
  2. No tener una dieta equilibrada: especialmente alta en carbohidratos. 
  3. El sedentarismo: "Las guías a nivel mundial nos dicen que hay que caminar 30 minutos 5 días a la semana o hacer ejercicio aeróbico 75 minutos", recuerda.
  4. Creer que la herbolaria o los medicamentos "desintoxicantes" ayudan: "Lo natural es bueno, pero en exceso hace daño. Hay productos milagro que hasta venden para mejorar el hígado y son todo lo contrario. Podemos tener daño hepático por drogas, complementos alimenticios y herbolaria." 
  5. No hacerse un chequeo global: sobre todo si se tiene obesidad, hipertensión, diabetes o alteraciones de colesterol y triglicéridos.

El hígado suele dar señales de alerta cuando ya es demasiado tarde

Aquí está el mensaje más importante y el más escalofriante: el hígado enfermo no avisa. Cuando lo hace, el daño ya está avanzado. "Desafortunadamente las enfermedades hepáticas no dan síntomas, son enfermedades silenciosas", enfatiza la doctora Cerda. "Ya cuando dan señales es porque la enfermedad hepática está avanzada."

¿Cuáles son esas señales tardías? Personas con aumento del volumen abdominal, coloración amarilla de la piel (ictericia), o en los casos más graves, hemorragia de tubo digestivo o encefalopatía hepática (alteración del estado de alerta). Por eso la doctora insiste: "Es importante en este Día Mundial del Hígado recordar que hay que prevenir. El hígado no nos va a doler".

El hígado solo duele cuando ya se tiene una enfermedad de gravedad. (Foto: Canva)

¿Cómo detectar a tiempo un problema hepático?

La clave está en los factores de riesgo y en los estudios de sangre más básicos. La población que debe prestar especial atención incluye a personas con obesidad, diabetes, hipertensión, síndrome de ovario poliquístico, apnea obstructiva del sueño, colesterol o triglicéridos altos, resistencia a la insulina o prediabetes.

¿Qué estudios recomienda hacer para vigilar la salud hepática? 

"Una biometría hemática para ver la cantidad de plaquetas, una bioquímica hepática (pruebas de funcionamiento hepático) para ver si el hígado está inflamado o no, tiempos de coagulación y glucosa." Y si es posible, un ultrasonido de hígado. Para quienes ya tienen cirrosis, la especialista advierte que el ultrasonido debe hacerse cada 6 meses para prevenir cáncer hepático. Para la población sana, una química sanguínea completa es suficiente.

El café es amigo del hígado (pero ojo con los añadidos)

Buenas noticias para los amantes del café: las guías internacionales lo avalan. "Las guías tanto europeas como americanas para el estudio del hígado nos comentan que el hecho de tomar tres tazas de café puede ser un antioxidante para prevenir esteatosis hepática", explica la doctora Cerda. Incluso en pacientes con enfermedad hepática, el café puede ayudar a prevenir el desarrollo de carcinoma hepatocelular.

Pero hay una condición fundamental: "No quiere decir que me voy a tomar mi café con un shot de crema o con crema y chispas de chocolate. Tiene que ser un café americano normalito y sin azúcar." La especialista añade que incluso el café descafeinado (dos tazas) también tiene efectos benéficos como antioxidante.

Un mensaje final para quienes no cuidan su hígado y para quienes ya luchan contra una enfermedad hepática

Para quienes ya enfrentan una enfermedad hepática, la doctora tiene un mensaje de esperanza: "Hoy en día hay muchos avances en la tecnología y en los tratamientos a nivel nacional y mundial. Realmente todos los tratamientos han evolucionado mucho. No se desanimen, deben confiar siempre en su gastroenterólogo o hepatólogo".

Para quienes tienen factores de riesgo, la recomendación es clara: acudir al médico internista o familiar para hacerse una revisión con estudios de laboratorio e imagen. Y para quienes ya cuidan su hígado, una advertencia final: "Sobre todo cuidar, no tomar complementos alimenticios no recetados por el nutriólogo o por su médico, porque podemos caer en la ingesta de productos milagro que en lugar de ayudarnos nos pueden perjudicar". La doctora cierra con un recordatorio sencillo pero poderoso: "Comer sano, hacer ejercicio y también dormir bien. Dormir bien mejora la calidad de vida y también ayuda a nuestro hígado".

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