SALUD EN TIEMPO EXTRA

¿El humo amenaza la final del Mundial 2026 en Nueva York?

Nueva York, sede de la final del Mundial 2026, enfrenta una alerta por mala calidad del aire debido al humo de los incendios forestales en Canadá; autoridades advierten que incluso las personas sanas pueden presentar afectaciones respiratorias

Escrito en VIDA SANA el

La final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 se disputará en Nueva York con mala calidad del aire. A poco más de un día del encuentro, autoridades ambientales y de salud de Estados Unidos emitieron una alerta por la presencia de humo proveniente de cientos de incendios forestales activos en Canadá, una contaminación que puede afectar la salud incluso de personas que no padecen enfermedades respiratorias.

El humo llegó a la Zona Metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey impulsado por las condiciones meteorológicas, lo que provocó que la calidad del aire alcanzara niveles considerados “poco saludables”.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pidió a la población no subestimar el riesgo y explicó que los efectos no se limitan a los grupos vulnerables.

"En algunos barrios ya pueden oler el humo de los incendios forestales canadienses sobre nuestra ciudad. Los expertos dicen que hoy se espera que sea el peor día de este evento", dijo.

Añadió que la alerta significa que "no solo las personas con asma y problemas cardiacos, y los adultos mayores; todos pueden sentir efectos en la salud", por lo que recomendó limitar el tiempo al aire libre, evitar actividades físicas intensas y utilizar mascarillas KN95 cuando sea necesario.

¿Qué le hace el humo a tu cuerpo?

De acuerdo con la Cleveland Clinic, respirar humo de incendios forestales puede irritar de inmediato los ojos, la nariz, la garganta y los pulmones, aun cuando el incendio se encuentre a cientos de kilómetros de distancia.

La institución explica que las diminutas partículas suspendidas en el aire logran penetrar profundamente en las vías respiratorias, lo que puede provocar tos, ardor de garganta, dificultad para respirar, opresión en el pecho y sibilancias. En personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o enfermedades cardiovasculares, estos síntomas pueden agravarse y requerir atención médica.

Además de las partículas finas, el humo contiene gases y sustancias químicas como monóxido de carbono y cianuro, que en concentraciones elevadas pueden resultar peligrosos para el organismo.

Aunque las personas con enfermedades respiratorias, adultos mayores, niños y mujeres embarazadas son quienes tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones, la Cleveland Clinic advierte que incluso pequeñas cantidades de humo pueden causar molestias respiratorias en personas sanas.

Cómo protegerse

Para reducir los riesgos, los especialistas recomiendan permanecer en espacios cerrados con puertas y ventanas cerradas, evitar hacer ejercicio al aire libre mientras persista la contaminación y utilizar mascarillas de alta filtración, como KN95 o N95, si es necesario salir.

También aconsejan acudir de inmediato a un servicio de urgencias si aparecen síntomas como dificultad importante para respirar, dolor en el pecho o si se sospecha que se inhaló una gran cantidad de humo.