La depilación forma parte de la rutina diaria de millones de personas, pero hacerlo sobre piel irritada o con pequeñas heridas podría tener consecuencias que pocas veces se mencionan. Especialistas en dermatología advierten que ciertas prácticas al rasurarse pueden facilitar la aparición de verrugas causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Aunque muchas personas asocian el VPH únicamente con infecciones sexuales, existen distintos tipos del virus que afectan directamente la piel y provocan verrugas comunes en piernas, axilas, rostro, cuello o zona íntima.
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El problema, explican expertos, es que el virus necesita una vía de entrada y la depilación puede crear el escenario perfecto.
Las microcortaduras que no se ven
Rasurarse con frecuencia puede generar pequeñas lesiones microscópicas en la piel, incluso cuando no hay sangrado visible. Especialistas señalan que estas microheridas rompen la barrera natural de protección y permiten que virus, bacterias y hongos entren con mayor facilidad.
El riesgo aumenta cuando:
- Se usa un rastrillo viejo
- La piel ya está irritada
- Existe resequedad
- Se comparte rastrillo
- Se depila “en seco”
- Hay fricción excesiva
En estos casos, el VPH puede alojarse en las capas superficiales de la piel y provocar verrugas semanas o meses después.
¿Cómo podrían aparecer las verrugas?
Las verrugas relacionadas con el VPH suelen iniciar como pequeñas protuberancias ásperas o elevadas que pueden confundirse con irritación, granitos o vellos enterrados. En zonas depiladas aparecen con más frecuencia debido al roce constante y a la sensibilidad de la piel tras la depilación.
Además, manipular una verruga al rasurarse puede extender el virus a otras áreas cercanas.
El riesgo de compartir rastrillos
Otro problema frecuente es compartir objetos personales como rastrillos, toallas o máquinas de depilación. Especialistas explican que el virus puede permanecer en superficies húmedas y transmitirse mediante contacto indirecto, especialmente si existen pequeñas heridas en la piel.
Por ello recomiendan nunca compartir herramientas de depilación, incluso entre familiares o parejas. Los dermatólogos recomiendan:
- Usar rastrillos limpios y en buen estado
- Evitar depilar piel irritada
- Utilizar crema o gel para rasurar
- Hidratar la piel después
- No rasurarse sobre verrugas visibles
- Evitar compartir objetos personales
Aunque muchas verrugas son benignas, algunas lesiones pueden confundirse con otros problemas dermatológicos.
Especialistas recuerdan que el cuidado de la piel durante la depilación no solo es una cuestión estética. Evitar irritaciones y microcortaduras también puede reducir el riesgo de infecciones virales que muchas veces pasan desapercibas.
