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Niños pequeños que conviven con perros son más sanos: estudio

Un estudio finlandés revela que ciertas bacterias transportadas por perros podrían explicar por qué los bebés son más sanos

Los niños pequeños que conviven con perros son más sanos según un estudio
Los niños pequeños que conviven con perros son más sanos según un estudioCréditos: (Canva)
Escrito en SOY MAMÁ el

Que los niños que crecen con perros son más sanos no es una novedad. Diversos estudios ya habían documentado que estos pequeños tienen menos infecciones respiratorias, menos fiebre y requieren menos tratamientos con antibióticos durante su primer año de vida. Pero hasta ahora, nadie había logrado descifrar el mecanismo detrás de este beneficio. ¿Qué tienen los perros que hace que los bebés sean más resistentes? La respuesta, según una nueva investigación finlandesa, está en el polvo del hogar.

El estudio, publicado en Pediatric Allergy and Immunology y liderado por Jenni M. Mäki del Instituto Finlandés de Salud y Bienestar (ISFB), siguió a 368 niños desde el embarazo hasta su primer cumpleaños. 

Los padres registraron semanalmente la salud de sus bebés durante 52 semanas y, cuando los pequeños tenían dos meses, los investigadores tomaron muestras de polvo del suelo de sus casas. Lo que encontraron fue revelador: ciertos microbios transportados por los perros están directamente asociados con una mejor salud respiratoria en los bebés.

Pasteurella: la bacteria "prestada" del perro

El hallazgo más llamativo del estudio fue el papel de Pasteurella, una bacteria que normalmente habita en la boca, las orejas y el mentón de perros y gatos, pero que casi nunca forma parte de la flora microbiana humana. Su presencia en el polvo del hogar se asoció con menos semanas de fiebre en los bebés. 

De hecho, cuando los modelos estadísticos incluían este género bacteriano, la relación entre tener perro y tener menos fiebre dejaba de ser significativa. Esto sugiere que Pasteurella podría ser un intermediario clave en ese efecto protector.

De los 14 grupos microbianos más frecuentes en hogares con perros, ocho explicaron entre el 10% y el 23% del vínculo protector entre tener perro y al menos un resultado de salud favorable. El estudio demostró que no se trata de tener más microbios en casa, sino de tener los microbios específicos que los perros traen consigo.

Un estudio finlandés revela que ciertas bacterias transportadas por perros podrían explicar por qué los bebés son más sanos. (Foto: Canva)

Collinsella: la bacteria todoterreno de la protección

Otra bacteria destacada fue Collinsella, que mostró una asociación consistente con todos los resultados medidos: más semanas saludables, menos uso de antibióticos, menos otitis y menos fiebre. Según Newsweek, que difundió el estudio, Collinsella fue la más estable de todas las bacterias analizadas. Los investigadores encontraron que tres géneros bacterianos —Collinsella, Ruminococcus y Sutterella— explicaron en conjunto cerca del 25% de la reducción en el uso de antibióticos observada en bebés expuestos a perros.

Este dato es especialmente relevante en un contexto de creciente resistencia a los antibióticos. Si la exposición a estas bacterias puede reducir la necesidad de tratamientos farmacológicos en los primeros meses de vida, el impacto podría ser significativo a nivel de salud pública. Sin embargo, la otitis fue el único resultado en el que los microbios del polvo apenas mostraron influencia, según el artículo publicado.

Lo que el estudio no puede probar (y lo que sí)

Los autores advierten que se trata de un estudio observacional, lo que significa que registra patrones, pero no puede establecer que convivir con un perro cause por sí mismo una mejor salud respiratoria en los bebés. También reconocen limitaciones: solo se tomó una muestra de polvo por hogar, no se recopilaron datos sobre virus y no se analizaron muestras de las vías respiratorias de los niños. Además, otros factores del entorno familiar —como una vida más orientada al aire libre o hábitos compartidos en el hogar— podrían influir en los resultados.

A pesar de estas limitaciones, el estudio es un paso importante para entender por qué los perros parecen proteger a los bebés. La protección observada se mantuvo incluso después de ajustar los modelos por factores como el tamaño de la familia, el entorno residencial y la exposición al humo del tabaco. 

Los investigadores concluyen que los géneros bacterianos específicos del polvo doméstico asociados a perros pueden explicar hasta una quinta parte de la menor prevalencia de infecciones respiratorias en el primer año de vida. Un hallazgo que, aunque requiere verificación en otras cohortes, abre la puerta a entender mejor cómo el ambiente doméstico moldea el sistema inmunológico de los más pequeños.

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