Mariana, una joven de 20 años originaria de Irapuato, logró dar vida a su hija y salvar a cinco personas más a través de la donación de órganos, a pesar de haber sido diagnosticada con muerte encefálica. Este suceso, calificado como un "milagro de vida" por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), representa un hito médico y humano en el estado de Guanajuato al lograr preservar un embarazo en condiciones críticas hasta el nacimiento de la pequeña.
La madre de Mariana, María “N”, expresó que la decisión de donar los órganos de su hija fue una forma de “darle una segunda oportunidad a alguien más y sentir que está viva ella en alguien más”. Junto al padre de la joven, Felipe “N”, recordaron a Mariana como una mujer alegre, cariñosa y bondadosa, describiéndola como "lo mejor" y destacando que su juventud y espíritu generoso fueron la principal motivación para decir "sí" a la donación.
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La historia comenzó cuando Mariana ingresó al Hospital General de Zona No. 2 de Irapuato debido a una grave hemorragia cerebral; ante la gravedad de su estado, fue trasladada de urgencia a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 1 en León, donde se confirmó la muerte encefálica. En ese momento, Mariana cursaba apenas 24 semanas de gestación. Ante este escenario, especialistas de las UMAE No. 1 y No. 48 trabajaron de manera coordinada durante tres semanas bajo un estricto manejo médico para mantener el soporte vital y permitir que el embarazo avanzara.
Al respecto, la doctora Nadia del Carmen Barroso Plata, coordinadora hospitalaria de Donación de Órganos, explicó que tras determinar que el producto era "reactivo y viable", un equipo multidisciplinario decidió mantener el apoyo somático para lograr la maduración pulmonar de la bebé. Por su parte, la doctora Karla Isabel Velázquez Méndez, jefa de Toco Cirugía de la UMAE No. 48, señaló que se mantuvo una vigilancia constante mediante ultrasonidos y flujometría hasta que, en la semana 27, se determinó realizar la cesárea para evitar riesgos para la menor.
Finalmente, tras el nacimiento de la bebé —quien actualmente lucha por su vida en cuidados intensivos neonatales—, se procedió a la procuración de los órganos de Mariana. Su último acto de generosidad benefició a cinco pacientes: dos riñones y dos córneas que permanecieron en León, y el hígado, que fue trasladado de inmediato a Jalisco. Entre aplausos y una emotiva valla de honor, el personal del IMSS y su familia despidieron a la joven que, incluso en la adversidad más dolorosa, demostró que la vida puede prevalecer.
