¿Cómo saber si es obsesión o amor, según la psicología? El enamoramiento es una etapa emocional intensa caracterizada por una fuerte atracción y deseo hacia otra persona. A nivel cerebral, este estado genera cambios químicos que desencadenan sensaciones placenteras, como la liberación de endorfinas y serotonina, lo que provoca euforia y entusiasmo. Sin embargo, cuando el enamoramiento se transforma en una necesidad obsesiva, puede tratarse de limerencia.
Te podría interesar
¿Cómo saber si es obsesión o amor, según la psicología?
PsicoAbreu señala que la limerencia es un trastorno obsesivo-compulsivo enfocado en el amor. Se manifiesta cuando una persona experimenta pensamientos recurrentes sobre alguien y desarrolla un deseo extremo de ser correspondida. Esta situación puede generar angustia, ansiedad y depresión, afectando la vida cotidiana del individuo.
Quienes padecen limerencia idealizan a la persona amada y experimentan un miedo constante al rechazo. La búsqueda de reciprocidad puede llevarlos a realizar conductas compulsivas e invasivas, sin importar si existe un vínculo real con la otra persona. De hecho, la limerencia puede presentarse incluso cuando nunca ha habido contacto físico entre ambos.
A diferencia del enamoramiento saludable, donde hay una conexión recíproca, en la limerencia la falta de correspondencia genera sufrimiento. Esto provoca que la persona descuide sus propias necesidades y prioridades, centrándose exclusivamente en el objeto de su obsesión.
Los síntomas de la limerencia pueden ser tanto psicológicos como físicos.
Señales psicológicas de la limerencia:
- Pensamientos intrusivos constantes sobre la persona amada.
- Idealización extrema de sus cualidades físicas y emocionales.
- Miedo intenso al rechazo.
- Preocupación excesiva por complacer y agradar a la otra persona.
- Reducción del interés en otras actividades o relaciones.
- Sensación temporal de bienestar a través de fantasías sobre la persona amada.
Señales físicas de la limerencia:
- Taquicardia y palpitaciones al estar cerca de la persona amada.
- Sudoración excesiva y temblores.
- Enrojecimiento facial.
- Problemas en el apetito y el sueño.
- Crisis de ansiedad o episodios de estrés intenso.
Consecuencias y tratamiento
Las personas con limerencia pueden desarrollar pensamientos y fantasías tan intensos que su cerebro los percibe como realidades. Esto puede generar un ciclo de sufrimiento, celos y depresión, aislando a la persona de su entorno social y afectando su desempeño académico o laboral. En casos extremos, pueden surgir conductas persecutorias o de acoso hacia la persona amada.
Dado el impacto negativo de la limerencia, es fundamental buscar ayuda psicológica. La terapia cognitivo-conductual es una de las opciones más efectivas, ya que permite trabajar en la reestructuración de pensamientos obsesivos y en la regulación emocional.
En resumen, cuando el enamoramiento se transforma en una necesidad obsesiva no es amor, es un trastorno obsesivo-compulsivo enfocado en el amor llamado limerencia. El cual, a través de un tratamiento adecuado, es posible superar para recuperar el equilibrio emocional.