En otras notas hemos hablado de qué es el refuerzo intermitente o cómo se utiliza en la montaña rusa, por ello en esta nota hablamos de no ser el plan b, el back up plan o bien el benching de alguien en una relación amorosa y cómo identificar las señales.
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No seas el plan b, identifica la señales
Valeria Bedrossian, psicóloga de Desde el Conocimiento señala que el benching es una dinámica de relación en la que uno pone al otro en el banco de suplentes. Explica:
“¿Alguna vez escuchaste hablar de “benching”? Este concepto, derivado del inglés “banco” o “banquillo”, se refiere justamente a esas dinámicas de relación en las que uno de los integrantes pone al otro en el banco de suplentes, convirtiéndolo en una suerte de plan B al que convoca cuando el titular falla”.
El "benching" es una práctica relacional que se basa en mantener a alguien como una opción de respaldo, listo para satisfacer necesidades específicas pero sin compromiso emocional. No seas el plan b, identifica las señales:
- Intermitencia y ambigüedad. Las interacciones carecen de consistencia y previsibilidad. Aunque los momentos juntos pueden ser agradables, la falta de continuidad genera confusión y ansiedad.
- Falta de disponibilidad afectiva. Quien hace benching no busca un vínculo profundo, sino satisfacer necesidades puntuales (tanto de compañía, sexoafectivas o simplemente de pasar un momento). No hay compromiso emocional, y esto puede dejar al otro en un estado de frustración.
- Actitudes ambivalentes. Oscilan entre el acercamiento y el distanciamiento, generando dudas constantes en la otra persona. Esto afecta la autoestima y fomenta un sentimiento de soledad, incluso dentro de la relación.
- Ausencia de responsabilidad afectiva. No hay un interés genuino por las emociones del otro. Esto lleva a relaciones vacías, donde uno o ambos miembros sufren, especialmente si las expectativas no están alineadas.
No seas el plan b de una relación tóxica
El benching, según la experta, comparte características con las relaciones tóxicas, como el impacto negativo en el bienestar emocional y la pérdida de autoestima. En estas dinámicas, uno de los integrantes puede quedar atrapado en un ciclo de ilusión y desilusión.
Las pequeñas dosis de atención o afecto actúan como un refuerzo intermitente, creando una relación adictiva que impide el crecimiento personal y fomenta la dependencia emocional.
Reconocer estas señales es esencial para salir de estos vínculos y priorizar relaciones basadas en el respeto y la reciprocidad. Si notas estas dinámicas, es momento de reflexionar: ¿realmente estás siendo valorada/o ó solo eres el plan b?
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