OJOS ROJOS

Ojos rojos en la alberca: no es el cloro, es lo que hay en el agua

Cuando llegas  a una alberca y detectas un olor intenso a "cloro", lo que estas oliendo son cloraminas, no exceso de cloro, estas sustancias se forman cuando el cloro reacciona con el sudor, la orina y otros residuos que se encuentran en el agua

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Escrito en OPINIÓN el

El cloro, se utiliza en el agua de las albercas para mantener el agua libre de microorganismos que pueden causar enfermedades. Pero, cuando el cloro se mezcla con la orina, las heces, el sudor, la suciedad, las células de la piel, el desodorante o el maquillaje, suceden 2 problemas: 

  • El cloro pierde la capacidad de desinfectar el agua
  • Se producen cloraminas, sustancias que irritan los ojos, la piel y las vías respiratorias

Cuando llegas  a una alberca y detectas un olor intenso a "cloro", lo que estas oliendo son cloraminas, no exceso de cloro. Estas sustancias se forman cuando el cloro reacciona con el sudor, la orina y otros residuos que se encuentran en el agua. Además, las cloraminas pueden irse al aire, principalmente en las albercas techadas y con poca ventilación; todo esto, puede irritar los ojos, la nariz y las vías respiratorias. En otras palabras, una alberca con fuerte olor a cloro, no significa que el agua está más limpia, al contrario, puede indicar una mayor concentración de cloraminas y la necesidad de un mejor mantenimiento.

En el ojo ocasiona ojo rojo, irritación ocular, sensación de basuras o lagrimeo.  Estos síntomas suelen desaparecer a las pocas horas de nadar, pero pueden continuar, si la irritación es intensa o si existe una enfermedad ocular previa, como ojo seco o alergias, se debe de acudir al oftalmólogo.

Además de las molestias oculares, el respirar y estar en contacto con las cloraminas puede ocasionar diversos efectos para la salud, como son irritación de la nariz, tos, silbidos al respirar, aumento de crisis asmáticas, irritación o erupciones de la piel. 

El cloro, también se utiliza en el agua ya que la desinfecta y disminuye enfermedades como: Giardia y Cryptosporidium, que provocan diarrea intensa; Acanthamoeba, una amiba que causa infecciones graves en la córnea, especialmente en personas que nadan de lentes de contacto; Pseudomonas aeruginosa, ocasiona infecciones en oído y en piel, y los virus adenovirus, que ocasionan conjuntivitis y enfermedades respiratorias. 

¿Qué hacer antes de entrar a la alberca?

  • Bañarse con agua y jabón antes de entrar al agua. Al enjuagarse por un minuto, se elimina la mayor parte de la suciedad y otras sustancias presentes en la piel. 
  • No nadar cuando se tiene diarrea. 
  • Ir al baño antes de entrar a la alberca.
  • Quitarse los lentes de contacto.

¿Qué hacer mientras se está en la alberca?

  • Usar goggles o lentes de natación del tamaño adecuado y que sellen bien.
  • Nadar con gorra de natación. 
  • Si se está en la alberca por periodos más prolongados, salir a orinar al baño. No orinar en la alberca.
  • Hablar con el responsable de la alberca si encuentra materia fecal en el agua, si hay un olor fuerte a químicos o presenta irritación respiratoria, ocular o cutánea.

¿Qué hacer después de nadar?

  • Enjuagar los ojos inmediatamente con agua limpia.
  • En caso de ardor o irritación, aplicar una compresa fría y húmeda sobre los ojos durante 5 a 10 minutos.
  • Evitar frotarse los ojos, ya que esto puede lesionar la superficie ocular. 
  • Utilizar lágrimas artificiales para restaurar la lubricación ocular. 

¿Cuándo acudir al oftalmólogo?

Las molestias deben de mejorar en un par de horas después de enjuagar los ojos. Es urgente acudir al oftalmólogo si hay pérdida de visión, dolor ocular, detectas una mancha blanca en el ojo o hay secresión amarilla/verdosa.

La próxima vez que salgas de la alberca con los ojos rojos, hay que recordar que probablemente no sea el “cloro”, sino las cloraminas. La higiene antes de nadar y mientras se está en la alberca ayuda a mantener el agua más limpia, segura y saludable.