Son diversos los factores que pueden causar pérdida auditiva, desde condiciones genéticas y enfermedades infecciosas hasta traumatismos, exposición a ruidos fuertes o el hábito de fumar. Sin embargo, ciertos padecimientos, como la diabetes, presentan una relación especialmente estrecha con la pérdida de audición, convirtiéndose en una combinación bastante común.
Investigaciones recientes indican que las personas con diabetes son dos veces más propensas a sufrir pérdida auditiva que quienes no tienen la enfermedad. El exceso de glucosa en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos y nervios del oído interno, interfiriendo en la capacidad de oír.
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La diabetes tipo 1 parece tener un vínculo genético con la pérdida auditiva neurosensorial, lo que hace que quienes la padecen tengan más probabilidades de sufrir deterioro de la audición, especialmente a medida que envejecen.
En la diabetes tipo 2, la conexión con la audición no es tan clara. No se ha identificado un factor genético, pero un mal control de la diabetes en personas mayores aumenta el riesgo de pérdida auditiva, destacando la importancia de mantener bien regulado el azúcar en sangre en este tipo de pacientes.
El tratamiento se centra en la prevención, ya que una vez dañado, el oído no puede recuperar su función. Los auxiliares auditivos pueden ayudar cuando el grado de pérdida auditiva lo amerita pero no restauran la audición por completo. Por eso, es fundamental que las personas con diabetes revisen su audición de manera periódica porque si el deterioro avanza rápidamente, se pueden implementar medidas preventivas más contundentes.
En este 2026, se prevé que la pérdida auditiva entre personas con diabetes aumentará, impulsada por el envejecimiento de la población y el crecimiento global de los casos de diabetes tipo 2.
La tecnología podría jugar un papel fundamental en el manejo de esta condición, con innovaciones como audífonos inteligentes y dispositivos de monitoreo continuo de glucosa que podrían integrarse para ofrecer soluciones más personalizadas.
Acerca del Instituto Mexicano de Otología y Neurotología (IMON):
Fue creado en 1993 por el Dr. Gonzalo Corvera Behar. Diagnostica y atiende enfermedades del oído y estructuras conexas que afectan a la salud auditiva; lo anterior comprende pérdida auditiva de todo tipo: mareo, vértigo, desequilibrio, parálisis facial y acúfeno. Es precursor del implante coclear en México y en el mundo. Cuenta con el mejor equipo multidisciplinario para la atención de estos padecimientos y se ha esforzado por informar a la sociedad sobre la atención correcta y a tiempo, en cuanto a salud auditiva se refiere.
