Durante décadas, el debate sobre la salud pública en México ha girado alrededor de los grandes institutos, sus carencias estructurales y las reformas inconclusas. Sin embargo, mientras la discusión permanece en el plano institucional, en las calles se fue construyendo otra historia: una red de consultorios adyacentes a farmacia (CAF) que se ha convertido en el verdadero sostén del primer nivel de atención médica.
Una imagen viral en redes sociales lo resume con ironía: un Doctor Simi cargando el mundo sobre sus hombros. Más que un meme, es una radiografía del sistema de salud en México. Actualmente, millones de mexicanos acuden primero a la farmacia de la esquina antes que a una institución pública.
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Atención médica rápida y accesible: la clave del modelo
Los números confirman la magnitud del fenómeno. De acuerdo con fuentes consultadas, los consultorios de farmacia a nivel nacional otorgan alrededor de 10 millones de consultas al mes, lo que equivale a 120 millones de atenciones médicas al año.
Para dimensionar su impacto, basta compararlo con el sector público: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) registró 96 millones de consultas de Medicina Familiar en 2024. En términos prácticos, el modelo de consultorios de farmacia ya atiende a más personas que el sistema de seguridad social más grande del país.
No es una solución marginal. Es un cambio estructural en el acceso a los servicios de salud en México, derivado de las fallas de un sistema de salud público que no cuenta con la capacidad para brindar atención a toda la población que lo necesita.
El crecimiento de los consultorios adyacentes a farmacia responde a un vacío histórico en el sistema. Mientras el tiempo promedio de espera en un consultorio del IMSS es de 34 minutos, los consultorios adyacentes a farmacia se han posicionado como una alternativa de atención médica inmediata, cercana y de bajo costo.
En un país donde una consulta puede implicar perder horas laborales o enfrentar procesos burocráticos, la rapidez y un costo accesible al bolsillo se convierte en un factor decisivo para millones de personas.
Expansión nacional: de tratar gripes a control de enfermedades crónicas
De acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Farmacias de México, actualmente existen cerca de 18 mil consultorios adyacentes a farmacia en México, con una tendencia que apunta a superar los 20 mil en el corto plazo. A diario en estos espacios se brindan más de 300 mil consultas médicas.
Contrario al prejuicio de una atención deficiente, muchos de estos consultorios están atendidos por médicos con amplia experiencia, jubilados del sector público o jóvenes profesionales que fortalecen su práctica clínica en un entorno de alta demanda. De hecho, no es raro que médicos del IMSS o del ISSSTE también trabajen en los consultorios de farmacia.
Uno de los cambios más relevantes es el perfil de los pacientes. Los CAF ya no atienden sólo padecimientos menores como una gripe o un malestar estomacal. Cada vez más personas acuden por enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes e hipertensión.
Este fenómeno representa un alivio indirecto para el sistema público. El IMSS destina uno de cada cinco pesos de su Seguro de Enfermedades y Maternidad a atender sólo seis enfermedades crónicas de alto impacto. En la práctica, los consultorios de farmacia están absorbiendo una parte significativa de la carga operativa del sistema de salud, porque hoy, más allá de discursos y reformas, la salud cotidiana de millones de mexicanos se sostiene, consulta a consulta, desde la farmacia de la esquina.
Expediente Clínico
La crisis por el sarampión tiene a media humanidad parada de pestañas, aunque la otra mitad ya está pensando en el Mundial de Futbol. Las autoridades han tratado de minimizar el impacto de este virus y la estrategia de vacunación llegó tarde, justo cuando hay más contagios y muertes.
En este contexto, Zoe Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, agarró parejo y acusó a los expresidentes Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto por las fallas en la vacunación que nos tienen en esta crisis. El que entró al quite a responderle fue Salomón Chertorivski, quien fue secretario de Salud durante el gobierno de Calderón, y le dijo que la cobertura de vacunación en 2012 era del 98.8% y del 91.8% para primera y segunda dosis de vacunación, mientras que en 2024 cayó a 79.8% y 68.9% debido al entonces subsecretario Hugo López Gatell.
Más allá de dimes y diretes, el llamado a la población es a vacunarse, porque tampoco es que veamos filas enormes de gente exigiendo su dosis para protegerse. Tal pareciera que ni autoridades ni sociedad están tomando en serio un asunto tan delicado.
