La margarina que untas en el pan o utilizas para cocinar pasó bajo la lupa de la Profeco y un análisis a 43 productos reveló cuáles cumplen con los estándares de calidad, qué marcas presentan mayores niveles de sodio y qué aspectos debe considerar el consumidor antes de elegir una opción.
El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor evaluó diferentes tipos de productos, entre ellos margarinas, mantequillas con y sin sal, reducidas en grasa y untables, con el objetivo de verificar que la información comercial, contenido neto y características nutrimentales correspondieran con lo declarado en sus etiquetas.
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De acuerdo con el estudio, la mayoría de los productos analizados cumplió con los parámetros establecidos en la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, relacionada con el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, así como con el contenido neto y el tipo de grasa señalado en el empaque.
¿Qué margarinas fueron mejor evaluadas por Profeco?
Aunque la Profeco no realizó un ranking de "la mejor margarina" ni otorgó una calificación general a las marcas, sí determinó cuáles productos cumplen con los requisitos de composición, información comercial y contenido declarado.
El análisis encontró que las margarinas evaluadas que cumplieron con los criterios establecidos ofrecen mayor certeza al consumidor al momento de la compra. La recomendación de la Profeco es comparar etiquetas y elegir el producto de acuerdo con el uso que tendrá y las necesidades de alimentación de cada persona.
La dependencia recordó que la margarina debe estar elaborada con grasas de origen vegetal, mientras que la mantequilla debe contener grasa butírica, es decir, proveniente de la leche de vaca.
Algunos productos no cumplieron con lo esperado
Durante la evaluación, Profeco detectó productos con inconsistencias en su denominación.
Uno de los artículos analizados no alcanzó el mínimo de grasa requerido para ser identificado como mantequilla, mientras que otro no cumplió con el porcentaje necesario para ostentarse como margarina.
Además, dos productos presentados como mezclas de mantequilla con aceite de canola no cuentan actualmente con un estándar oficial de calidad que establezca sus características específicas.
En contraste, productos como Lyncott sin sal, Noche Buena pasteurizada sin sal y Kerrygold con sal destacaron por cumplir con los parámetros evaluados por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, al mantener la composición y la información comercial declarada en su etiqueta.
El sodio, factor clave al elegir margarina
Uno de los puntos que destacó el análisis fue el contenido de sodio en las versiones con sal. La Profeco recordó que este mineral debe vigilarse especialmente en personas que necesitan limitar su consumo por cuestiones de salud.
Entre los productos con mayores concentraciones de sodio detectadas se encuentran:
- Margarina La Villita con sal: 890 mg de sodio por cada 100 gramos
- Margarina Lala con sal: 800 mg por cada 100 gramos
- Mantequilla Kerrygold con sal: 720 mg por cada 100 gramos
- Mantequilla Gloria con sal: 620 mg por cada 100 gramos
Por ello, la recomendación es preferir versiones sin sal cuando se requiera reducir la ingesta de sodio y revisar siempre la tabla nutrimental antes de comprar.
Margarina y mantequilla: ¿cuál tiene más riesgos?
Aunque suelen utilizarse de manera similar en la cocina, ambos productos tienen diferencias importantes en su composición. La mantequilla se obtiene de la grasa de la leche, mientras que la margarina se produce a partir de aceites vegetales. En cuanto a las grasas trans, el estudio encontró que las muestras analizadas se mantuvieron dentro de los límites permitidos y ninguna necesitó el sello de advertencia por exceso de este tipo de grasa.
Sin embargo, la Profeco hizo énfasis en que tanto margarinas como mantequillas pueden aportar cantidades importantes de grasas saturadas, por lo que su consumo debe ser moderado dentro de una alimentación equilibrada.
Cuidado con el sobrecalentamiento
El estudio también incluyó recomendaciones sobre el uso adecuado de estos productos en la cocina: la mantequilla, al exponerse a temperaturas muy elevadas, puede quemar las proteínas de la leche, lo que modifica su color y sabor; en el caso de las margarinas, el calentamiento prolongado puede generar sustancias no deseadas como la acroleína.
Para evitar el deterioro de estos productos, la Profeco recomienda conservarlos en su envase original, bien cerrado, bajo refrigeración y protegidos de la luz.
La Profeco señala que la mejor decisión de compra depende de conocer la composición del producto, sus ingredientes y su información nutrimental.
