La temporada de lluvias en México marca el inicio de la recolección de hongos, pero las autoridades advierten que una mala elección puede derivar en intoxicaciones graves o incluso la muerte.
En México, la riqueza en hongos es inmensa: se estima que existen cerca de 200,000 especies de hongos. De este universo, se han identificado plenamente 400 especies comestibles; sin embargo, también habitan cerca de 100 especies tóxicas que representan un alto riesgo para la población.
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El principal peligro radica en el gran parecido físico entre las variedades comestibles y las venenosas, lo que provoca confusiones fatales durante la recolección manual, especialmente en estados como Chiapas, Hidalgo, Puebla y Veracruz, donde se han reportado decesos recientemente.
¿Qué es el micetismo y cuáles son sus síntomas?
El consumo de hongos tóxicos provoca un cuadro clínico conocido como micetismo. Los síntomas varían según el tiempo que tardan en manifestarse:
- Comienzo temprano (menos de 6 horas después de ingerirlos): Generalmente se presentan síntomas gastrointestinales, reacciones alérgicas o alteraciones neurológicas.
- Comienzo tardío (entre 6 y 24 horas despu??s de la ingesta): Estos casos son los más peligrosos y graves. Los cuadros pueden incluir daños severos al hígado (hepatotóxicos) o a los riñones (nefrotóxicos), además de efectos neurológicos. En situaciones críticas, el paciente puede requerir un trasplante de hígado o perder la vida.
Recomendaciones de las autoridades para un consumo seguro
La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Dirección General de Epidemiología, en colaboración con el Instituto de Biología de la UNAM, emite las siguientes recomendaciones para evitar tragedias:
- No recolectar hongos silvestres por cuenta propia: La única forma segura es adquirirlos con los "hongueros" expertos de las comunidades, quienes poseen el conocimiento tradicional para identificarlos.
- Comprar en lugares de confianza: Si acude a mercados locales, elija vendedores que estén junto a otros expertos para que el conocimiento compartido minimice errores.
- Dudar es prevenir: Si no está seguro de la procedencia del hongo, no lo consuma.
- Cocción adecuada: Pregunte a los expertos la forma correcta de cocinar cada variedad y consuma cada especie por separado. Mezclar distintos tipos de hongos es peligroso porque se pueden combinar toxinas, dificultando el diagnóstico médico.
- Evitar mitos y tecnología: No confíe en remedios caseros para "eliminar la toxicidad" (no funcionan) ni en aplicaciones móviles para identificar especies, ya que no son fuentes confiables.
- Guardar una muestra: Conserve un ejemplar (fresco o cocinado) en el refrigerador; esto facilitará el diagnóstico en laboratorios médicos en caso de emergencia.
Ante cualquier malestar tras consumir hongos, es vital acudir inmediatamente a un centro de salud o unidad médica.
