SALUD EN TIEMPO EXTRA

El Argentina vs Inglaterra que causó problemas de salud mental en David Beckham

Una expulsión en el Mundial de 1998 contra Argentina hizo que David Beckham se convirtiera en el jugador más odiado en su país, Inglaterra

Beckham se fue expulsado en el Mundial de1998 contra Argentina
Beckham se fue expulsado en el Mundial de1998 contra Argentina Créditos: (Foto: Especial)
Escrito en MENTE SANA el

En el futbol, como en la vida, hay momentos que definen una carrera. Para David Beckham, ese instante ocurrió en el Mundial de Francia 1998, cuando Inglaterra y Argentina se enfrentaban en los octavos de final. 

Tenía apenas 23 años, una carrera prometedora y una noticia que lo llenaba de alegría: Victoria, su novia, le había confesado la noche anterior que estaba embarazada de su primer hijo. Nada presagiaba la tormenta.

Pero el partido, cargado de una rivalidad histórica que aún resonaba por la "Mano de Dios" de Maradona en 1986, se convirtió en su peor pesadilla. Tras una falta de Diego Simeone, Beckham, en el suelo, respondió con un leve golpe con la pierna. 

El árbitro danés Kim Milton Nielsen no dudó: tarjeta roja directa. Inglaterra perdió en penales y, para la prensa y la afición, solo había un culpable: David Beckham que había fallado a su país.

"El país entero me odiaba": la caída al infierno

La reacción fue brutal. Beckham se convirtió en el hombre más odiado de Inglaterra. Los periódicos le dedicaron portadas despiadadas, recibió amenazas de muerte, le escupían en la calle y colgaron una efigie suya frente a un pub en Londres.

"Lo que viví fue tan extremo. El país entero me odiaba. Me odiaba. Cambió mi vida. Me sentí muy vulnerable y solo. Donde quiera que iba recibía insultos todos los días. La gente te miraba de cierta manera, te escupía, te insultaba, se acercaba a tu cara y decía algunas de las cosas que decían. Eso fue difícil", confesó años después en el documental de Netflix.

Su esposa Victoria reveló que David sufrió una depresión clínica tras la lluvia de odio: "El odio absoluto, el acoso público, fue a otro nivel. Él estaba deprimido, absolutamente deprimido". El propio Beckham admitió que dejó de comer, no dormía y vivía al día, preguntándose qué vendría después.

David Beckham sufrió depresión. (Foto: Canva)

Un error que no se atrevió a sanar: la terapia como asignatura pendiente

A pesar de la gravedad de su estado, Beckham nunca buscó ayuda profesional. Su educación, en el Este de Londres y bajo la tutela de un padre que le inculcó la filosofía de "seguir adelante" pase lo que pase, le impidió pedir auxilio.

"Es algo que nunca admitiría, porque me crió un padre que, si le decía 'papá, hoy me siento un poco mal', me habría dicho: 'hijo, sigue adelante'", explicó. Aunque hoy considera que la terapia es una buena idea, en aquel entonces su única respuesta fue trabajar más duro para redimirse.

Además de la depresión, Beckham ha compartido que padece trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), una condición que lo lleva a necesitar que todo esté en orden y simetría perfecta. En la intimidad de su hogar, ordena velas y muebles después de que su familia duerme, un ritual que describió como "agotador" y que, aunque intenta controlar, no puede detener.

¿Cómo superó la adversidad y encontró la redención?

La historia de Beckham es también un ejemplo de resiliencia. El apoyo incondicional de su familia y de su club, el Manchester United, fueron su salvavidas. Sir Alex Ferguson, su entrenador, lo llamó a la mañana siguiente del partido para preguntarle si estaba bien y decirle: "No te preocupes, vuelve al club y nos tienes a nosotros". Esa llamada, según Beckham, fue todo lo que necesitó para empezar a levantarse.

Cuatro años después, en el Mundial de Corea y Japón 2002, llegó su venganza y redención. Inglaterra se enfrentó nuevamente a Argentina en fase de grupos y Beckham, esta vez como capitán, anotó el gol de la victoria desde el punto penal. Un momento catártico que lo transformó, finalmente, de villano a héroe nacional.

Hoy, a sus 48 años, Beckham se ha convertido en un defensor de la salud mental, usando su plataforma para visibilizar estos problemas y alentar a otros a buscar ayuda, algo que él, en el momento más oscuro de su vida, no pudo hacer. Su historia es un recordatorio de que incluso las figuras más exitosas pueden enfrentar batallas internas y de que el primer paso para sanar es pedir ayuda.

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