SISTEMA DE SALUD

Salud niega recorte de 824 medicamentos

De acuerdo con la Secretaría de Salud, el proceso responde a una actualización técnica para garantizar el abasto y fortalecer la planeación de las compras

medicamentos.Créditos: Canva
Escrito en LÍDERES DE LA SALUD el

La Secretaría de Salud rechazó que la compra consolidada de medicamentos para 2027-2028 implique la eliminación de 824 claves del sistema público y aseguró que la estrategia busca garantizar el abasto de medicamentos esenciales, no reducir las opciones de tratamiento para los pacientes.

En medio de la polémica por la depuración del catálogo de medicamentos, el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, aseguró que es falso que el Gobierno vaya a dejar de comprar esos medicamentos o que pretenda sustituirlos por opciones de menor calidad para generar ahorros.

"No se eliminaron 824 claves de medicamentos, lo que estamos haciendo, aparte de comprar medicamentos, es generar por primera vez una lista de medicamentos esenciales, pero no es lo único que se va a comprar. Es una política pública para garantizar que esos medicamentos esenciales siempre van a estar en los hospitales y tiene que ser una garantía del Estado mexicano que ninguno pueda faltar para un paciente", afirmó.

Durante la conferencia vespertina denominada "Derecho de Réplica", el funcionario también rechazó las versiones de que la compra consolidada privilegiará medicamentos más baratos en detrimento de la calidad.

"Se afirmó que vamos a dejar de comprar 824 claves de medicamentos y que se va a privilegiar medicamentos más baratos y de menor calidad, pero eso es falso", enfatizó.

El subsecretario Clark defendió la transparencia del proceso de adquisición al asegurar que la planeación comenzó hace más de un año para garantizar el suministro una vez que concluyan los contratos vigentes.

Explicó que desde diciembre de 2025 la Secretaría de Salud, junto con el IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, publicó medicamento por medicamento y pieza por pieza los insumos proyectados para la compra consolidada de 2027-2028.

"No se hizo en la oscuridad, al contrario, previo a decidir qué íbamos a comprar lo pusimos a disposición y recibimos cerca de 5 mil comentarios de médicos, de la industria y de la sociedad civil", dijo.

De acuerdo con el subsecretario, esas observaciones permitieron fortalecer el proceso y modificar las condiciones de compra antes de integrar el listado definitivo que actualmente se encuentra en licitación.

"Todos los comentarios fueron revisados para asegurar que los medicamentos que se requieren en el país estuvieran incluidos en la lista de compra. Nunca se había hecho un ejercicio así para transparentar cómo planeamos la compra y qué prevemos comprar para la salud de los mexicanos", afirmó.

Continua la polémica

Las declaraciones del funcionario se dan en el contexto de cuestionamientos del diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba, quien anunció que solicitará desde el Congreso que la Secretaría de Salud publique las 824 claves que dejaron de formar parte de la compra consolidada, así como los criterios médicos y científicos utilizados para tomar esa decisión.

El legislador acusó que las autoridades no han informado qué medicamentos fueron retirados, qué pacientes los utilizaban, con qué alternativas terapéuticas serán sustituidos ni cuál es la evidencia científica que respalda los cambios.

Asimismo, advirtió que una reducción de opciones terapéuticas podría traducirse en cambios forzados de tratamiento para algunos pacientes, interrupciones mientras se autorizan nuevas alternativas y menos opciones frente a reacciones adversas o falta de respuesta clínica.

Frente a estas críticas, José Luis García Rodríguez, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Insumos para la Salud (ASMEDIS), explicó previamente que la exclusión de algunas claves no significa que los pacientes queden sin tratamiento, sino que responde a una actualización técnica del catálogo.

Detalló a Sumédico que parte de las claves fueron sustituidas tras modificaciones al Compendio Nacional de Insumos para la Salud; otras correspondían a presentaciones duplicadas de un mismo medicamento y algunas más podrían incorporarse en una segunda licitación.

También sostuvo que las decisiones fueron tomadas por las áreas médicas con base en la evolución de las terapias y no por criterios administrativos o de ahorro.