VIH

VIH: mitos, prevención y la información que aún falta para combatir el estigma

Aunque los tratamientos han transformado el VIH en una condición controlable, persisten mitos y desinformación que afectan la prevención y fomentan el estigma

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Escrito en ESPECIALIDADES el

Han pasado más de cuatro décadas desde que se identificaron los primeros casos de Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), pero la desinformación sigue siendo uno de los principales obstáculos para prevenir nuevas infecciones y mejorar la calidad de vida de quienes viven con el virus.

A pesar de los avances médicos que han permitido transformar el VIH en una condición crónica controlable, muchas personas continúan enfrentando prejuicios, miedo y barreras para acceder a información confiable, pruebas de detección y tratamientos oportunos.

Especialistas en salud pública coinciden en que hablar del VIH sigue siendo necesario, especialmente entre las nuevas generaciones, que no vivieron los años más críticos de la epidemia y pueden tener una percepción errónea del riesgo.

¿Qué es el VIH y por qué sigue siendo un tema de salud pública?

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) ataca el sistema inmunológico, específicamente las células CD4, encargadas de ayudar al organismo a combatir infecciones.

Sin tratamiento, el virus puede debilitar progresivamente las defensas y evolucionar hacia el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Sin embargo, gracias a la terapia antirretroviral, hoy muchas personas con VIH pueden tener una expectativa de vida similar a la de la población general si reciben diagnóstico y tratamiento oportunos.

¿Cuáles son los mitos más comunes sobre el VIH?

1. "El VIH se transmite por besos o abrazos"

Falso. El VIH no se transmite por contacto casual, abrazos, besos, compartir utensilios, usar baños públicos o convivir con una persona que vive con el virus.

2. "Solo ciertos grupos pueden contraer VIH"

Falso. Cualquier persona puede adquirir VIH si se expone a determinadas prácticas de riesgo, independientemente de su orientación sexual, identidad de género, edad o condición social.

3. "Tener VIH es una sentencia de muerte"

Falso. Actualmente existen tratamientos altamente eficaces que permiten controlar el virus y mantener una buena calidad de vida.

4. "Si una persona parece sana, no tiene VIH"

Falso. Muchas personas pueden vivir años sin presentar síntomas, por lo que la única manera de saber si alguien tiene VIH es mediante una prueba diagnóstica.

¿"Indetectable = Intransmisible"?

Uno de los avances más importantes en la lucha contra el VIH es el concepto conocido como I=I (Indetectable = Intransmisible).

Esto significa que una persona que recibe tratamiento antirretroviral y mantiene una carga viral indetectable no transmite el virus por vía sexual. Los especialistas consideran que este mensaje es fundamental para reducir el estigma y promover el acceso al tratamiento.

¿Cómo puede prevenirse el VIH?

  • Uso correcto del condón
  • Sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir la transmisión del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
  • Pruebas periódicas
  • Conocer el estado serológico permite acceder rápidamente a tratamiento y reducir nuevas transmisiones.
  • Profilaxis preexposición (PrEP): Se trata de un medicamento preventivo que reduce significativamente el riesgo de adquirir VIH en personas con mayor exposición al virus.
  • Tratamiento oportuno: El acceso temprano a la terapia antirretroviral beneficia tanto a la persona diagnosticada como a la salud pública.

¿Por qué la desinformación sigue siendo un problema?

Los expertos advierten que los prejuicios y la falta de información continúan alejando a muchas personas de los servicios de salud. El miedo al diagnóstico, la discriminación y los mitos sobre las formas de transmisión pueden retrasar las pruebas de detección y el inicio del tratamiento.

Además, el estigma sigue afectando el bienestar emocional, las relaciones sociales y la calidad de vida de quienes viven con VIH.

Especialistas coinciden en que la lucha contra el VIH no depende únicamente de los avances médicos. También requiere educación, información basada en evidencia y espacios donde las personas puedan hablar de sexualidad, prevención y salud sin miedo ni prejuicios.

Porque mientras persistan los mitos y la desinformación, seguirá existiendo una barrera para alcanzar uno de los objetivos más importantes de salud pública: poner fin a las nuevas infecciones y garantizar una vida digna para todas las personas que viven con VIH.