El dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti que afecta a personas de todas las edades y que puede ser más común en los meses más cálidos y lluviosos del año. Actualmente no existe un tratamiento específico para el dengue pero herramientas como la Inteligencia Artificial (IA) están ayudando a prevenir y detectar de forma oportuna los casos.
De acuerdo a cifras del Panorama Epidemiológico de Dengue, emitido por la Secretaría de Salud, en 2024 se registraron 17,016 casos de la enfermedad en México. En el año 2023 se contabilizaron 3,505 casos confirmados del mismo periodo, lo que significa que hubo un aumento de más del 300%.
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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel global el dengue ha aumentado 30 veces en las últimas décadas y se considera una de las principales amenazas emergentes en salud global.
El dengue puede cursar de manera asintomática, es decir, sin presentar síntomas, aunque también es común que se manifieste con molestias como:
- Fiebre moderada a alta e incapacitante
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor detrás de los ojos
- Dolor muscular y en las articulaciones
- Sarpullidos
La enfermedad tiene un riesgo y es el de evolucionar a un dengue hemorrágico o grave, caracterizado por síntomas como choque, dificultad para respirar, sangrado grave y/o falla de órganos.
¿Cómo a IA está ayudando a detectar el dengue?
La inteligencia artificial analiza grandes cantidades de datos clínicos en minutos, lo que permite identificar patrones de síntomas y resultados de laboratorio asociados con el virus. Un ejemplo es la herramienta VIRDOCD, desarrollada en Asia, que replica el juicio clínico mediante modelos estadísticos para predecir la gravedad de los pacientes con dengue. Alcanzó un 75 % de precisión, superando la evaluación convencional en entornos hospitalarios.
En Singapur, el robot Dragonfly emplea visión por computadora para identificar especies de mosquitos en trampas, alcanzando 88% de precisión en pruebas de campo.
Según investigaciones del National Institutes of Health (NIH), los algoritmos de IA pueden procesar información médica y emitir diagnósticos preliminares con una precisión de hasta 90%, acelerando la atención temprana.
Un artículo de Infobae detalla que la IA combinada con la nanotecnología permite tener sensores portátiles que pueden detectar el dengue en minutos a través de pequeñas muestras de sangre u otros fluidos. Esto es especiamente benéfico en lugares donde la infraestructura y los recursos son limitados o cuando los brotes son demasiado intensos.
Gracias a los análisis de datos climáticos, densidad poblacional y movilidad urbana, la IA también puede predecir las áreas donde es más probable que surja un brote.
Por ejemplo, el proyecto DengueNet probado en municipios de Colombia, combina imágenes satelitales, análisis espacio-temporal y aprendizaje profundo para anticipar casos por semana epidemiológica. Sus resultados demostraron un alto nivel de precisión incluso en zonas con escasos datos tradicionales.
La Mayo Clinic explica que la detección temprana de patrones epidemiológicos permite a los gobiernos preparar campañas de fumigación, vacunación y educación sanitaria de manera preventiva, reduciendo así el impacto en comunidades vulnerables.
¿Qué ventajas ofrece la IA frente a métodos tradicionales y qué retos quedan por enfrentar?
- Velocidad en el diagnóstico: reduce tiempos de espera en comparación con pruebas convencionales.
- Mayor precisión: identifica relaciones entre síntomas y resultados que podrían pasar desapercibidos por un humano.
- Prevención proactiva: permite a las autoridades sanitarias anticiparse a brotes.
- Optimización de recursos: dirige brigadas de salud y medidas de control hacia zonas de mayor riesgo.
- Soporte para médicos: no reemplaza la evaluación clínica, pero complementa la toma de decisiones.
Pese a sus beneficios, el uso de IA también plantea desafíos importantes, como:
- Necesidad de bases de datos confiables y de calidad.
- Garantizar la privacidad y seguridad de la información médica.
- Capacitación del personal de salud para integrar estas herramientas en su práctica.
- Acceso equitativo, evitando que solo los grandes centros urbanos se beneficien de la tecnología.
En conclusión, la inteligencia artificial se perfila como un aliado estratégico en la lucha contra el dengue gracias a su capacidad para acelerar diagnósticos y anticipar brotes, que ofrece nuevas oportunidades para salvar vidas y mejorar la respuesta de los sistemas de salud.
Sin embargo, su éxito dependerá de una correcta implementación y de la colaboración entre tecnología, ciencia y políticas públicas.
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