En un avance significativo para la prevención del VIH, un estudio reciente demostró que una inyección anual de un medicamento llamado lenacapavir es segura y podría convertirse en una herramienta poderosa para reducir el riesgo de contagio.
Este desarrollo es especialmente importante y considerado el avance científico del año. Esto porque, a pesar de los esfuerzos globales, el VIH sigue siendo un problema de salud pública: de acuerdo con el artículo publicado en The Lancet, en 2023 más de 21 millones de personas podrían haberse beneficiado de tratamientos preventivos, pero solo una fracción lo recibió.
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Actualmente, las opciones para prevenir el VIH incluyen pastillas diarias o inyecciones cada dos meses, métodos que, aunque efectivos, pueden ser difíciles de seguir para algunas personas debido a la necesidad de recordar tomarlas o asistir a citas médicas frecuentes. Una inyección anual, como la que se está investigando, podría simplificar enormemente este proceso, aumentando la adherencia al tratamiento y, por lo tanto, su impacto en la reducción de nuevas infecciones.
El estudio, publicado en The Lancet, involucró a 40 participantes sin VIH y mostró que el medicamento permanece en el cuerpo durante al menos 56 semanas después de una sola aplicación, sin presentar efectos secundarios graves. Aunque aún se necesitan más investigaciones para confirmar su eficacia, este hallazgo abre la puerta a una nueva era en la prevención del VIH, ofreciendo esperanza para millones de personas en riesgo de contraer el virus.
¿Qué es el Lenacapavir?
De acuerdo con hiv.org, lenacapavir es un medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) bajo la marca comercial Sunlenca para el tratamiento de la infección por el VIH. Actualmente, también se encuentra en fase de investigación como una posible opción para prevenir la infección por este virus. Este fármaco pertenece a una clase de medicamentos conocidos como inhibidores de la cápside, que actúan interfiriendo con la cápside del VIH, una capa de proteína que protege el material genético del virus y las enzimas necesarias para su multiplicación.
Los inhibidores de la cápside, como el lenacapavir, pueden alterar la estructura de la cápside en múltiples etapas del ciclo de vida del virus, lo que impide que el VIH se reproduzca y reduce su concentración en el cuerpo. Una de las ventajas más prometedoras del lenacapavir es su potencial para actuar contra cepas del VIH que han desarrollado resistencia a otros medicamentos, lo que lo convierte en una opción valiosa tanto para el tratamiento como para la prevención. Además, su administración en forma de inyección de acción prolongada podría ofrecer una alternativa más conveniente y efectiva para quienes tienen dificultades para seguir regímenes de tratamiento diarios o mensuales.
¿Por qué es tan importante este avance?
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) sigue siendo un desafío global. Aunque los tratamientos antirretrovirales han transformado la vida de las personas que viven con el virus, la prevención sigue siendo clave para detener su propagación. Hasta ahora, la principal herramienta preventiva es la profilaxis preexposición (PPrE), un tratamiento que consiste en tomar pastillas diarias o recibir inyecciones cada dos meses. Sin embargo, muchas personas enfrentan dificultades para seguir estos regímenes debido a factores como el estigma, la falta de acceso a servicios de salud o simplemente el olvido de tomar una pastilla diaria.
Aquí es donde entra en juego el lenacapavir, un fármaco de acción prolongada que podría ofrecer una solución más sencilla y accesible. Al requerir solo una inyección al año, este medicamento podría eliminar muchas de las barreras que actualmente limitan el uso de la PPrE. Además, al mantenerse en el cuerpo durante más de un año, ofrece una protección continua sin la necesidad de recordatorios frecuentes.
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El estudio, presentado en la Conferencia anual sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas, es el primero en evaluar una inyección anual de lenacapavir como método de prevención del VIH. Los investigadores administraron una dosis única del medicamento a 40 participantes sin VIH y monitorearon sus efectos durante 56 semanas. Los resultados mostraron que el fármaco fue bien tolerado y que las concentraciones en el cuerpo superaron los niveles necesarios para una protección efectiva.
Aunque estos hallazgos son prometedores, los autores del estudio advierten que se necesitan más investigaciones, especialmente en poblaciones más diversas y en entornos con alta prevalencia de VIH. Sin embargo, este avance representa un paso crucial hacia la simplificación de la prevención del VIH, lo que podría tener un impacto significativo en la reducción de nuevas infecciones a nivel global.
El desarrollo de una inyección anual de lenacapavir es un logro científico, que representa una esperanza para millones de personas en riesgo de contraer el VIH, ofreciendo una opción más accesible y fácil de seguir en la lucha contra el virus.
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