México se ha consolidado como una potencia en el ámbito de la medicina del dolor a nivel internacional, no solo como receptor de tecnología, sino como un generador de conocimiento que está transformando la vida de millones de personas. Bajo el liderazgo de figuras como el doctor Ricardo Plancarte, médico anestesiólogo experto en manejo intervencionista del dolor y medicina paliativa, el país ha exportado siete técnicas quirúrgicas y procedimientos que hoy son el estándar en los cinco continentes.
Esta revolución científica logró que por primera vez, el Instituto Mundial del Dolor (WIP) eligiera a un país latinoamericano, y específicamente a México, como sede del Congreso Mundial del Dolor que se llevará a cabo del 19 al 21 de septiembre en la Ciudad de México.
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Las técnicas creadas en México para el mundo
En entrevista con SuMédico, el doctor Plancarte, quien es jefe y fundador de la Clínica del Dolor en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), relató que las siete técnicas para el manejo del dolor que se expandieron a nivel mundial surgieron en los pasillos de esta institución.
Ante la falta de analgésicos potentes como los opioides en décadas pasadas, la creatividad y el rigor científico mexicano dieron lugar a procedimientos disruptivos. El doctor Plancarte, quien posee el certificado número 12 del Instituto Mundial del Dolor entre más de 7,000 expertos actuales, ha sido el arquitecto de muchas de estas innovaciones.
En total, siete técnicas de intervención nacieron en suelo mexicano, de las cuales cuatro ya cuentan con aprobación y códigos internacionales de certificación. Como explicó el doctor Plancarte: “Ha sido muy reconocida la contribución de la escuela mexicana a nivel mundial por la creación de diferentes técnicas que han sido muy favorablemente repetidas por muchos expertos en el mundo y que adquirieron ya un código que certifica la eficiencia de esa técnica”.
Entre los aportes más significativos se encuentran:
- Bloqueo del plexo hipogástrico superior: diseñado originalmente para pacientes con cáncer cervicouterino avanzado, este abordaje permite interrumpir las vías del dolor en las vísceras pélvicas.
- Bloqueo del ganglio impar: una técnica complementaria para controlar el dolor mediado por el sistema simpático en el piso de la pelvis.
- Femoroplastia y humeroplastia: procedimientos que consisten en la aplicación de cemento óseo en huesos afectados por metástasis para prevenir fracturas y devolver la movilidad al paciente. Según el doctor, esta técnica reduce hasta en un 91% el riesgo de fractura por metástasis en el cuello del fémur.
- Abordaje transdiscal de los nervios esplácnicos: Una técnica para tratar dolores de difícil control en el abdomen superior, como el generado por cáncer de páncreas, reduciendo drásticamente el consumo de opioides y los costos asociados.
México, primer anfitrión latinoamericano del Congreso Mundial del Dolor
El reconocimiento a estos avances no es sólo académico, es diplomático y científico. Tras años de insistencia, México logró vencer a otras sedes internacionales para albergar el Congreso Mundial del Dolor.
Este evento no solo posiciona al país como líder regional, sino que valida décadas de investigación local. Al respecto, el doctor Plancarte, quien funge como Chairman (presidente local) del congreso, señaló: “Por primera vez en la historia del mismo instituto accede a celebrar un Congreso Mundial del Dolor en un país de Latinoamérica y nuestro país afortunadamente fue seleccionado a través de una serie de alternativas e insistencias, para que fuera efectuado este congreso en un país latino”.
El congreso reunirá a los expertos más respetados de Norteamérica, Europa y Asia para discutir desde el dolor oncológico hasta terapias de vanguardia como la neuromodulación, que incluye el uso de microchips y bombas de infusión que actúan directamente en el sistema nervioso central, logrando lo que el doctor define como "analgesia sin analgésicos".
Uno de los pilares más esperados de este encuentro mundial es la medicina regenerativa, un campo donde México busca acelerar su paso de manera regulada y ética. A diferencia de los tratamientos tradicionales que solo enmascaran el dolor, la medicina regenerativa utiliza biológicos, como las células mesenquimales o troncales, para reparar tejidos dañados por trauma o degeneración.
“Esta es la terapia más actual, modifica la causa que está generando el dolor. La modifica y hasta en algunas circunstancias repara la situación generadora del dolor”, destacó el doctor Plancarte. No obstante, el especialista hizo un llamado a la precaución y a la inversión en recursos para evitar el uso arbitrario de términos como "células madre" en lugares sin regulación, enfatizando la necesidad de que estos procedimientos se realicen bajo estándares de excelencia y marcos legales claros en el país.
Junto a la medicina regenerativa, la medicina genómica emerge como otra herramienta clave que se discutirá en el congreso, buscando entender la genética detrás del dolor óseo y otros fenómenos dolorosos crónicos.
Formación de médicos y políticas de salud, el desafío
A pesar del brillo internacional de la medicina del dolor en México, el país enfrenta un reto interno monumental: la escasez de especialistas. Con una población que supera los 120 millones de habitantes y una inversión epidemiológica que aumenta el número de adultos mayores con enfermedades crónico-degenerativas, la demanda de expertos en dolor es crítica.
El especialista señaló que México necesita una política de salud robusta que priorice el tratamiento eficaz del dolor crónico, no solo el asociado al cáncer. Recientemente, la UNAM dio un paso importante al reconocer la especialidad en Medicina Paliativa, diferenciándola de los cuidados paliativos generales, lo que permitirá un trato más profesional y digno para los pacientes.
Sin embargo, el doctor Plancarte enfatizó que es necesaria mayor inversión en capital humano: “Seguimos teniendo necesidad de incrementar la disponibilidad de recursos humanos en el campo de la algología, necesitamos de mayor inversión en recursos humanos porque tenemos una población de 120 y tantos millones de habitantes”.
El Congreso Mundial del Dolor en la Ciudad de México no es solo una vitrina para los expertos internacionales; es un llamado a los médicos nacionales para actualizarse "en casa" y fortalecer una red de especialistas que pueda aliviar el sufrimiento de una población que envejece. México ya ha demostrado que tiene la capacidad de inventar el futuro de la medicina; ahora el reto es asegurar que ese futuro llegue a cada rincón del sistema de salud nacional.
