Sentir las piernas pesadas al terminar el día, sufrir calambres, notar hormigueo o ver que los pies y tobillos se hinchan son molestias que millones de personas llegan a considerar el resultado de la jordana diaria; sin embargo, detrás de estos síntomas podría existir un problema de circulación que, de no atenderse a tiempo, aumente el riesgo de formar un coágulo capaz de poner en peligro la vida.
Así lo explicó el doctor Rubén Ventura Hernández Tejeda, angiólogo y cirujano vascular y endovascular durante el podcast Vida Sana de Sumédico, donde señaló que estas molestias son llamadas de atención del organismo y no deben normalizarse.
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"Cuando tu cuerpo te diga: tengo calambres, se me hinchan las piernas por la tarde, tengo sensación de pesadez o tengo la sensación de no poder caminar de repente, esas son llamadas de atención. La gente dice que son normales, pero conforme avanzan se presentan con mayor frecuencia y es cuando pueden complicarse las situaciones", explicó el especialista.
Aunque la predisposición genética es uno de los principales factores para desarrollar enfermedad venosa, el especialista destacó que existen múltiples factores que sí pueden modificarse para reducir el riesgo de complicaciones.
"El problema de la circulación está generado por varios factores: el más importante es el genético, pero hay cosas que puedes modificar, como no estar obeso, cuidar el colesterol, los triglicéridos, la hipertensión y la diabetes", explicó.
El especialista también llamó la atención sobre la importancia de reconocer enfermedades como la diabetes para mantenerlas bajo control, ya que ignorarlas favorece el deterioro de la salud vascular.
Pasar muchas horas sentado favorece la formación de trombos
El sedentarismo se ha convertido en uno de los principales enemigos de la circulación; jornadas laborales de hasta 10 o 12 horas sentado, permanecer de pie durante largos periodos o reducir la actividad física provocan que la sangre permanezca estancada en las piernas.
El doctor Ventura explicó que este fenómeno incrementa el riesgo de desarrollar trombos. "El cuerpo está diseñado para estar en movimiento. Cuando no te mueves, se estanca la sangre y la sangre estancada puede producir la formación de coágulos".
Un trombo es un coágulo que se forma dentro de una vena y el mayor riesgo aparece cuando éste se desprende, "el trombo por sí mismo es peligroso, pero si migra y llega al pulmón puede provocar una embolia pulmonar y te puede matar".
Las señales de alerta que no deben normalizarse
El especialista señaló que no existe una frecuencia específica para determinar cuándo un síntoma deja de ser normal, ya que cada persona es diferente, pero insistió en que el verdadero foco rojo aparece cuando las molestias se vuelven constantes:
- Calambres frecuentes
- Hormigueo
- Sensación de pesadez
- Hinchazón de piernas por las tardes
- Dificultad o molestia para caminar
Mujeres después de los 50 años enfrentan mayor riesgo
De acuerdo con el angiólogo, el riesgo de desarrollar problemas circulatorios aumenta con la edad y es mayor en mujeres después de los 50 años debido a los cambios hormonales asociados con la menopausia.
Además, explicó que los estrógenos favorecen la formación de coágulos, por lo que los tratamientos hormonales siempre deben ser evaluados por un especialista.
"El estrógeno es de los primeros enemigos para la circulación porque es una sustancia procoagulante", dijo.
Otro factor de riesgo son los viajes largos que pueden convertirse en un detonante, pues permanecer sentado durante muchas horas en un avión o automóvil también representa un riesgo importante para la circulación, especialmente si existe deshidratación.
"Catorce horas sentado es un estado precoagulante, si a eso le agregas deshidratación, la sangre se espesa y le cuesta más trabajo circular", dijo.
El especialista recordó que esta combinación puede desencadenar el llamado síndrome del viajero, relacionado con la aparición de trombosis venosa durante vuelos o trayectos prolongados.
Para reducir el riesgo recomendó levantarse cada hora para caminar entre 20 y 30 pasos, mantenerse hidratado y mover constantemente las piernas cuando no sea posible levantarse.
Medias de compresión siguen siendo una herramienta clave
Otro de los consejos fue utilizar medias de compresión en personas con factores de riesgo o durante viajes largos, aunque aclaró que deben colocarse correctamente para que realmente funcionen.
“Si te pones las medias sentado o parado, no sirven, deben colocarse antes de bajar de la cama, con las piernas elevadas", dijo.
Añadió que algunas personas con obesidad, diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo incluso requieren tratamiento preventivo con anticoagulantes antes de realizar viajes prolongados, siempre bajo supervisión médica.
Tacones y obesidad también afectan la circulación
Durante el podcast, el especialista explicó que el uso frecuente de tacones altos altera el funcionamiento del músculo de la pantorrilla, fundamental para impulsar el retorno de la sangre hacia el corazón.
"El músculo más importante para el retorno venoso es el chamorro. Si permanece contracturado todo el tiempo, no funciona de manera adecuada", explicó el doctor Ventura.
Entre los mitos más frecuentes mencionó la creencia de que las várices desaparecen únicamente con pomadas. "Lo más importante es la prevención, mantener un peso adecuado, controlar la diabetes, la hipertensión, hacer ejercicio y usar medias de compresión cuando estén indicadas".
