CÁNCER DE COLON

Los 7 síntomas del cáncer de colon que pueden confundirse con la menstruación

El cáncer de colon también representa un riesgo importante para las mujeres y el problemas es que varios de sus primeros síntomas suelen confundirse con molestias menstruales o problemas ginecológicos

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El cáncer de colon cada vez afecta a personas más jóvenes y las mujeres no están exentas del riesgo; de hecho, uno de los principales desafíos es que sus primeras manifestaciones pueden parecer molestias propias del ciclo menstrual o de otros padecimientos ginecológicos, retrasando el diagnóstico.

De acuerdo con Regional Cancer Care Associates (RCCA), aunque la enfermedad es ligeramente más frecuente en hombres, el riesgo para las mujeres es prácticamente el mismo. Con base en datos de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, alrededor de una de cada 25 mujeres desarrollará cáncer colorrectal a lo largo de su vida.

El Liv Hospital señala que los casos de cáncer colorrectal de aparición temprana continúan aumentando y que, de mantenerse este comportamiento, la enfermedad podría convertirse en una de las principales causas de muerte por cáncer entre personas menores de 50 años hacia 2030.

Los expertos coinciden en que reconocer las señales de alerta y acudir al médico cuando persisten puede marcar la diferencia entre detectar un pólipo a tiempo o enfrentar un cáncer en etapas avanzadas.

Los 7 síntomas que no deben ignorarse

De acuerdo con Regional Cancer Care Associates y Liv Hospital, estos son los principales signos de alerta:

  1. Cambios persistentes en los hábitos intestinales: diarrea, estreñimiento o alternancia entre ambos que se mantiene durante varias semanas sin una causa aparente.
  2. Sangre en las heces o sangrado rectal: puede presentarse como sangre roja brillante o heces muy oscuras. En algunas mujeres llega a confundirse con el sangrado menstrual o se atribuye erróneamente a hemorroides.
  3. Pérdida de peso sin explicación: bajar de peso sin hacer dieta o aumentar la actividad física puede ser consecuencia de los cambios metabólicos que provoca el tumor.
  4. Dolor abdominal, calambres o distensión persistentes: cuando el dolor no coincide con el periodo menstrual, aparece con frecuencia o se intensifica con el tiempo, requiere valoración médica.
  5. Fatiga o debilidad constante: el cansancio extremo que no mejora con el descanso puede deberse a anemia ocasionada por pequeñas pérdidas de sangre provocadas por el tumor.
  6. Sensación de evacuación incompleta: también llamada tenesmo, consiste en sentir la necesidad de seguir evacuando aun después de ir al baño.
  7. Heces más delgadas o con cambios en su forma: las evacuaciones con aspecto de “lápiz” o significativamente más estrechas de lo habitual pueden indicar una obstrucción parcial del colon.

Los especialistas destacan que presentar uno o incluso varios de estos síntomas no significa necesariamente que exista cáncer de colon, ya que también pueden estar relacionados con otras enfermedades digestivas. Sin embargo, si aparecen de forma persistente o empeoran, es indispensable acudir a un médico para una evaluación.

Detección temprana, clave

Según Regional Cancer Care Associates, la mayoría de los cánceres de colon se origina en pólipos, pequeñas lesiones que crecen en el revestimiento interno del intestino grueso. Aunque la mayoría son benignos, algunos pueden transformarse en cáncer con el paso de los años si no se detectan y extirpan.

La prueba de referencia sigue siendo la colonoscopia, ya que permite observar el interior del colon, identificar pólipos y retirarlos durante el mismo procedimiento. También existen otras pruebas de detección, como la prueba inmunoquímica fecal (FIT), el análisis de ADN en heces, la colonoscopia virtual y las pruebas genéticas para personas con antecedentes familiares.

Tanto la Sociedad Estadounidense del Cáncer como el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos recomiendan que las personas con riesgo promedio comiencen a realizarse estudios de detección a partir de los 45 años, mientras que quienes tienen antecedentes familiares de cáncer colorrectal, pólipos o enfermedades inflamatorias intestinales podrían necesitarlos antes y con mayor frecuencia.

El Liv Hospital destaca que el diagnóstico oportuno puede cambiar por completo el pronóstico de la enfermedad. Cuando el cáncer de colon se detecta en etapas iniciales, la supervivencia a cinco años alcanza aproximadamente 90%; en contraste, cuando se diagnostica en fases avanzadas, esa cifra cae hasta 14%.

Por ello, los especialistas insisten en no minimizar síntomas como sangrado rectal, cambios persistentes en las evacuaciones, dolor abdominal o fatiga constante, especialmente cuando no desaparecen con el paso de los días. Aunque la mayoría de estos signos no corresponden a un cáncer, acudir a tiempo con un especialista puede hacer una diferencia decisiva en el tratamiento y la supervivencia.