La historia de Ismael Guzmán no es como la de la mayoría de los pacientes con problemas del ritmo cardíaco, porque nunca se desmayó, nunca sintió mareos y tampoco presentó los síntomas que alertan sobre una alteración en el funcionamiento del corazón. Sin embargo, durante una consulta médica de rutina, el doctor descubrió que su corazón latía apenas entre 18 y 20 veces por minuto.
"Mi papá nunca se sintió mal, nunca se desmayó, siempre se sintió bien", relató su hija. Tras diversos estudios e intervenciones médicas, el señor Ismael se convirtió en uno de los pacientes que hoy cuentan con Micra, el marcapasos más pequeño del mundo, desarrollado por Medtronic y que ya está en México.
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La llegada de este dispositivo marca un nuevo capítulo en la evolución de los marcapasos, una tecnología que ha acompañado a millones de pacientes durante décadas, pero que busca resolver algunos de los principales desafíos de los sistemas tradicionales: los cables, las infecciones y los tiempos de recuperación.
"Estamos ante una nueva generación de marcapasos diseñada para ofrecer una alternativa mínimamente invasiva frente a los dispositivos tradicionales", de acuerdo con Arturo Braniff, director comercial de Medtronic México.
Del tamaño de una maleta a una cápsula dentro del corazón
La evolución de los marcapasos está marcada por peso, tamaño, tecnología e innovación médica: los primeros dispositivos desarrollados en la década de 1950 dependían de fuentes externas de energía y tenían dimensiones muy grandes. Con el paso de los años aparecieron los marcapasos implantables y posteriormente los sistemas alimentados por baterías más duraderas.
Sin embargo, durante más de seis décadas el concepto básico era prácticamente igual: un generador colocado debajo de la piel y conectado al corazón mediante cables y aunque efectivos, esos sistemas también son más susceptibles a generar complicaciones: infecciones, el deterioro de los cables, su desplazamiento o problemas relacionados con el acceso venoso.
Micra, el más pequeño del mundo.
Con apenas 25.9 milímetros de longitud y cerca de dos gramos de peso, el dispositivo es 93% más pequeño que un marcapasos convencional e integra batería, circuito electrónico y sistema de fijación en una sola unidad, no requiere cables ni una bolsa quirúrgica debajo de la piel, lo que lo hace menos invasivo y por ende tener menos complicaciones
A diferencia de los marcapasos convencionales, Micra se implanta directamente en el "ventrículo derecho mediante un catéter que se introduce por la vena femoral". Este procedimiento evita las incisiones en el pecho y elimina elementos que suelen estar asociados a una parte importante de las complicaciones posteriores.
"Este tipo de marcapasos no es para todos, pero sí es para muchos, ya que puede ayudar a pacientes en quienes los marcapasos convencionales no son una opción", explicó el doctor Emmanuel Sánchez, cardiólogo electrofisiólogo.
El especialista detalló que la tecnología puede ser particularmente útil para pacientes con antecedentes de infecciones relacionadas con marcapasos, personas en hemodiálisis, pacientes con acceso venoso limitado o quienes presentan bloqueo auriculoventricular.
También puede representar una alternativa para adultos mayores o personas con condiciones médicas complejas que podrían beneficiarse de procedimientos menos invasivos.
"Es la primera vez que se colocan este tipo de marcapasos en el país y representa una gran oportunidad para ofrecer a los pacientes mexicanos una alternativa más segura, moderna y menos invasiva", afirmó.
Recuperación más rápida
Además de reducir riesgos, la tecnología hace más eficiente la recuperación, pues al no requerir cirugía en el pecho, los pacientes pueden disminuir el tiempo de hospitalización y retomar sus actividades con menos restricciones.
Los especialistas explicaron que la implantación de Micra no deja cicatriz visible en la zona torácica ni una protuberancia debajo de la piel, una característica que durante años formó parte de la experiencia habitual de quienes recibían un marcapasos convencional.
El sistema de marcapasos sin cables presenta un 63% menos de complicaciones mayores en comparación con los marcapasos tradicionales.
A ello se suma una batería con una duración de hasta 16 años, lo que podría significar para muchos pacientes la necesidad de un solo dispositivo durante gran parte de su vida.
Innovación frente a un problema creciente
La llegada de esta tecnología ocurre en un contexto en el que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el mundo.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares provocan cerca de 17 millones de fallecimientos y se estima que alrededor de 600 mil marcapasos son implantados a nivel global.
Para Medtronic, la introducción de Micra en México representa una apuesta por acercar tecnologías de última generación a pacientes con trastornos del ritmo cardíaco.
"Con el lanzamiento en México de este nuevo marcapasos sin cables reafirmamos nuestro liderazgo en salud cardiovascular, llevando siempre la terapia correcta al paciente correcto", afirmó Héctor Orellana, vicepresidente de Medtronic en México y Centroamérica.
Para quiénes es el marcapasos sin cables
El marcapasos sin cables está recomendado para pacientes con bradicardia, que es una condición en la que el ritmo cardiaco es lento o irregular, por lo general, debajo de los 60 latidos por minuto.
Síntomas y complicaciones de la bradicardia:
- Mareos y desmayos
- Cansancio extremo
- Dificultad para respirar
- Presincope
- Sincope Paro cardiaco
