VIH

"La PrEP reduce el riesgo de adquirir VIH, pero no protege contra otras ITS"

El doctor Juan Luis Mosqueda, director del CENSIDA, destaca avances en la atención y calidad de vida de personas que viven con VIH en México; enfatiza la importancia de seguir usando condón junto con la PrEP para una "prevención combinada

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El panorama del VIH en el país ha experimentado una transformación radical, pasando de ser una enfermedad percibida como mortal a una condición en la que se puede tener una calidad de vida plena. En entrevista con SuMédico, el doctor Juan Luis Mosqueda Gómez, director general del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida y Hepatitis (CENSIDA), destaca que los avances en los antirretrovirales permiten que más del 90% de los pacientes en México reciban tratamientos de alta tecnología consistentes en una sola tableta al día. Gracias a esto, una persona que vive con VIH y recibe atención adecuada tiene hoy una expectativa de vida prácticamente igual a la de cualquier otra persona, sin riesgo de transmitir el virus a sus parejas o hijos.

La profilaxis preexposición (PrEP) se ha consolidado en México como una herramienta fundamental en la prevención del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), alcanzando una efectividad superior al 95% cuando se utiliza de forma adecuada. Sin embargo, el doctor Juan Luis Mosqueda Gómez, enfatiza que la recomendación oficial es adoptar una "prevención combinada", ya que, si bien la PrEP protege eficazmente contra el VIH, no ofrece protección contra otras infecciones de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, la gonorrea o las hepatitis B y C. Por ello, el uso del condón sigue siendo una recomendación esencial para garantizar una protección integral de la salud sexual.

En la actualidad, México garantiza el acceso universal y gratuito a estas estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento a través del Sector Salud. Actualmente, cerca de 30,000 personas ya reciben PrEP de manera gratuita en instituciones como el IMSS, ISSSTE y las clínicas especializadas Condesa.

El panorama del VIH en México

P: ¿Cuál es el balance que hace usted actualmente del VIH en México? 

R: En el balance general del VIH, hay que reconocer que tenemos avances en prevención. Hoy día en México existe acceso universal gratuito a la prevención, ya sea desde el condón, la PrEP, la PEP, cualquiera de estas estrategias. En México también otro avance es que se dispone de acceso gratuito universal al diagnóstico. 

La persona puede acudir a cualquier unidad de salud y solicitar una prueba de VIH, una prueba rápida que se hace con una gotita de sangre del dedo como si te checaran la glucosa y te la puedes hacer en 5 minutos de forma totalmente gratuita y eso está disponible en México en todo el Sector Salud.

Luego tenemos acceso universal al tratamiento. Si una persona adquiere VIH, entonces puede recibir el tratamiento necesario de forma totalmente gratuita y ahí tengo que decir que en México no solo contamos con medicamento para VIH, sino con los mejores medicamentos que existen a nivel mundial para el VIH. En México la estrategia de tratamiento se basa en los mejores medicamentos, en los de mejor nivel y más del 90% de las personas que viven con VIH en México reciben su tratamiento tomando una sola tableta al día de muy alta efectividad y de mucha seguridad. Entonces, esos son avances.

Tengo que que hablar de los retos, de las áreas de oportunidad, y voy a regresar al tema del estigma y de la discriminación. El mayor reto que tenemos en VIH sigue siendo que hay personas que tienen VIH y que no saben que lo tienen porque nunca se han hecho una prueba. ¿Por qué alguien no se hace una prueba, pues por qué no se percibe a sí mismo en riesgo o sí se percibe en riesgo, pero le da pena ir a pedir una prueba de VIH y entonces mientras no sepa que lo tiene, no puede acceder a toda la atención que se requiere. 

Entonces, aquí tiene toda esta gama de de prejuicio, de discriminación, de dificultades para el acceso. Así que el punto es hacer un llamado a normalizar la prueba de VIH. O sea, el llamado debería ser todas las personas así, todas las personas que ya hayan iniciado su vida sexual y que tengan hayan tenido actividad sexual sin uso de condón, pues háganse una prueba de VIH. Solo hay dos opciones. Sale negativa, perfecto. A seguirte cuidando, a seguir teniendo actividad preventiva. Sale positiva, entonces te acercas a la atención que hoy día puede brindar un muy buen pronóstico y una buena calidad de vida para las personas.

P: ¿Cómo ha mejorado la calidad de vida de las personas que viven con VIH?

R: En ese sentido creo que los avances han sido extraordinarios. tú recuerdas que hace muchos años era una enfermedad que se concebía prácticamente como como una causa de muerte, hoy día no. Hoy día una persona que vive con VIH puede tener una expectativa de vida prácticamente igual a la de una persona que no tiene VIH. Es decir, si la persona iba a vivir 80 años, va a vivir 80 años y va 90 va a vivir 70. 

Pero más importante que el pronóstico de vida es la calidad de vida. Las personas pueden tener una calidad de vida bastante buena. Pueden desarrollar su vida de forma normal como cualquier persona que no tiene VIH. Pueden trabajar, estudiar. Las mujeres pueden tener bebés y que sus bebés nazcan sanos.Las personas pueden tener parejas, pueden tener actividad sexual aún sin usar condón y no transmitir el VIH. Es decir, pueden tener una vida normal, totalmente normal. Entonces, creo que eso es muy importante. La atención adecuada brinda un pronóstico y una calidad de vida muy buena a las personas.

La prevención del VIH

P: Me gustaría ahondar un poco más sobre el tema del PrEP. ¿Nos podría contar un poco qué es exactamente este tratamiento, por favor?

R: Sí, la estrategia nueva que se ha ido impulsando en nuestro país es la que llamamos PrEP, que es el acrónimo de profilaxis preexposición. Es decir, es una prevención del VIH antes de exponerse al virus. Lo que implica es usar medicamentos antirretrovirales, que son los mismos que usamos para el tratamiento del VIH, pero en este caso se usan en personas que no tienen el virus. Los toman con antelación y evitan que las personas puedan adquirirlo. Digamos que el concepto es tomar el medicamento que “mata” al virus para tener concentraciones suficientes en el cuerpo, de manera que, si te expones a él, no se permita la transmisión.

P: ¿Y cuál es la efectividad de este tratamiento?

R: Bueno, al igual que cualquier otro medicamento, depende de qué tan bien sea usado; si no se lo toman, pues no funciona. Pero es un medicamento que, si se toma de forma adecuada, la efectividad para evitar el VIH es arriba del 95%. Es decir, la efectividad es bastante alta, pero requiere de tomarse de forma adecuada.

P: Hemos hablado en el marco del mes del orgullo con algunas personas de la comunidad y muchas nos decían que con el PrEP se les quitó de alguna manera el miedo al VIH y que incluso ya tienen relaciones sin condón. ¿La PrEP sustituye el uso del condón o deberían usarse ambos al mismo tiempo?

R: Qué bueno que lo preguntas. Lo que se recomienda es lo que llamamos prevención combinada, es decir, diferentes estrategias de prevención. Específicamente, la PrEP es una estrategia que previene solo el VIH. Sin duda alguna, reduce el riesgo de adquirir VIH aún teniendo actividad sexual no protegida, sin usar condón, pero no protege de ninguna manera contra otras infecciones de transmisión sexual. Si alguien tiene actividad sexual sin usar condón tomando PrEP, podría evitar el VIH, pero mantiene el riesgo de adquirir hepatitis B, hepatitis C, sífilis, gonorrea o cualquier otra infección. Es muy importante subrayar que la estrategia de PrEP está dirigida solo para el VIH.

La estrategia de prevención combinada implicaría también pensar en el uso de condón y el PrEP. Hay también otra estrategia que llamamos PEP (profilaxis postexposición). Si alguien ya tuvo un contacto que considera de riesgo y no estaba usando condón ni tomando PrEP, puede tomar medicamentos posterior a la actividad sexual y aún prevenir la transmisión del VIH. El abanico de opciones para prevenir el VIH se va ampliando cada vez más y, algo muy importante de señalar, es que en México estas opciones se han planteado ya como parte del acceso universal. Si alguien quiere utilizar condón, solicitar PrEP o requiere PEP, puede obtenerlos de forma gratuita en el sector salud.

P: En esos casos, si alguien está interesado justamente en recibir estos tratamientos y acceder a ellos, ¿cómo sería el proceso?

R: En general, el proceso inicia con la autopercepción de la persona de tener un riesgo. La persona puede considerar que tiene varias parejas sexuales o actividad sexual de riesgo sin utilizar un método de barrera como el condón. Entonces, puede acudir a cualquiera de las instituciones del sector salud, Secretaría de Salud, el IMSS, IMSS Bienestar, PEMEX, cualquiera de las instituciones. En la Secretaría de Salud solemos tenerlo disponible en las unidades de atención a personas con VIH o ITS, llamadas CAPASITS. En la Ciudad de México están las clínicas Condesa, pero la disponibilidad se está ampliando a más unidades. La gente puede ingresar a la página del CENSIDA para buscar los lugares y acudir a donde se oferte el PrEP.

P: ¿Existe alguna contraindicación? 

R: No tiene una contraindicación como tal, pero como cualquier otro medicamento puede tener algún efecto. Por ejemplo, uno de los fármacos puede causar afección al riñón. Si una persona requiere PrEP pero tiene una enfermedad renal, le ofertamos una alternativa diferente que sea segura para su condición; tenemos opciones en general para cualquier persona. Nosotros le ayudamos a elegir la mejor estrategia de PrEP. La más común es tomar una tableta diaria para tener protección permanente, pero también hay una estrategia de prevención temporal o "bajo demanda". Por ejemplo, ante eventos como el desfile del orgullo, si alguien sabe que tendrá actividad de alto riesgo ese fin de semana y luego volverá a su rutina habitual, puede utilizar esta estrategia de prevención para ese momento específico. Brindamos el medicamento, pero también la consejería y orientación para que elijan lo mejor.

P: ¿Cómo han visto ustedes la respuesta de la población para acceder a este tipo de tratamiento?

R: La respuesta ha sido en general buena; sin embargo, seguimos teniendo limitaciones relacionadas al estigma y al prejuicio que rodea a estas enfermedades. De repente la gente duda en acercarse a la unidad de salud por miedo a ser juzgada o a que le cuestionen por qué no usa condón o por qué tiene varias parejas. Sigue habiendo en la sociedad, e incluso entre el personal de salud, ciertos prejuicios que detienen a las personas. Aun así, la respuesta ha sido adecuada y hemos alcanzado ya en México cerca de 30,000 personas recibiendo PrEP de forma gratuita en el sector salud. Entre más personas se acerquen a la prevención, mayores beneficios tendremos.