México tiene hoy más camas hospitalarias que hace una década, pero el beneficio no ha llegado por igual a toda la población. Datos analizados por México Evalúa muestran que el crecimiento de la infraestructura médica se ha concentrado principalmente en personas con seguridad social, mientras que millones de mexicanos sin cobertura formal continúan rezagados.
El gobierno federal anunció este martes la construcción de 9 mil 139 nuevas camas hospitalarias hacia 2030 como parte del Plan Nacional de Infraestructura Hospitalaria. Sin embargo, las cifras que destaca México Evalúa revelan que el acceso a infraestructura sigue marcado por desigualdades.
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De acuerdo con los datos difundidas por México Evalúa con datos del Informe de Gobierno 2025, el país pasó de 87.6 mil camas censables en 2015 a 98.9 mil en 2025.
Aunque esto representa un aumento, el crecimiento se concentró principalmente en personas afiliadas a instituciones de seguridad social: las camas para población asegurada crecieron de 45.8 mil a 54.7 mil en ese periodo, entre 2015 y 2025.
En contraste, las camas destinadas a personas sin seguridad social alcanzaron 44.2 mil en 2025, cifra inferior a las 45.6 mil registradas en 2020, periodo de la emergencia sanitaria por covid-19.
"Fortalecer el sistema de salud también implica garantizar que la expansión de la infraestructura llegue a quienes más dependen de los servicios públicos", citó México Evalúa.
Hospitales tampoco recuperan niveles máximos
El análisis también evidencia que las unidades de hospitalización siguen por debajo de los niveles alcanzados durante 2020 y 2021. En ambos años México registró mil 509 unidades hospitalarias; sin embargo, para 2025 la cifra descendió a mil 451.
Esto representa una reducción de 0.7% respecto a 2024 y confirma que el sistema aún no recupera completamente la capacidad hospitalaria observada durante la pandemia.
México Evalúa advirtió que fortalecer el sistema de salud no solo implica construir nuevos hospitales o aumentar camas, sino garantizar que la expansión beneficie a quienes más dependen de la atención pública.
"Aunque el número total de camas hospitalarias ha crecido en los últimos años, el aumento se ha concentrado principalmente en personas con seguridad social. En contraste, las camas destinadas a personas no aseguradas siguen por debajo de los niveles observados en 2020. Además, las unidades de hospitalización aún no recuperan el máximo alcanzado en 2020 y 2021", dijo.
El reto sigue siendo la desigualdad
México Evalúa presentó el año pasado el estudio “Cambios en la Atención Pública de la Salud en México (2018–2024): Evidencia desde la ENIGH y Perspectivas Comparadas”, que describe la situación del acceso y la atención en el sistema de salud mexicano durante el último sexenio.
El análisis, elaborado a partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), muestra que la eliminación del Seguro Popular, la creación del Insabi y la posterior transición al IMSS-Bienestar debilitaron las garantías presupuestarias, por lo que no se logró consolidar un sistema universal. El resultado: menor cobertura, mayores gastos de bolsillo para las familias y una creciente desigualdad en la atención.
