DIABETES

El síntoma en el baño que podría alertar diabetes

Orinar con más frecuencia de lo habitual, especialmente durante la noche, puede ser una de las primeras señales de diabetes tipo 2 y alteraciones en los niveles de glucosa

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La diabetes tipo 2 suele avanzar silenciosamente durante años. Muchas personas viven con niveles elevados de glucosa sin saberlo hasta que aparecen complicaciones o síntomas más evidentes. Sin embargo, especialistas alertan que algunas señales tempranas pueden detectarse en actividades cotidianas, incluso al ir al baño.

Uno de los síntomas más comunes es la necesidad de orinar constantemente, sobre todo durante la noche. Médicos explican que cuando los niveles de glucosa en sangre son demasiado altos, los riñones trabajan más para eliminar el exceso de azúcar a través de la orina.

Este proceso provoca que el cuerpo produzca más orina de lo habitual, lo que obliga a la persona a ir al baño repetidamente. El síntoma, conocido médicamente como poliuria- que es la producción anormalmente alta de orina- suele acompañarse de sed intensa y sensación constante de boca seca.

Especialistas señalan que muchas personas normalizan este cambio o lo atribuyen al consumo de agua, café o bebidas durante el día, por lo que el diagnóstico puede retrasarse durante años.

Además de orinar frecuentemente, algunas personas pueden presentar hambre constante, cansancio excesivo, visión borrosa o dificultad para cicatrizar heridas.

La glucosa alta afecta más de lo que parece

Cuando la glucosa permanece elevada durante mucho tiempo, el organismo comienza a resentir daños en vasos sanguíneos, nervios y órganos importantes como riñones, ojos y corazón.

Expertos explican que la diabetes tipo 2 está estrechamente relacionada con hábitos como sedentarismo, alimentación alta en azúcares y harinas refinadas, exceso de grasa abdominal y resistencia a la insulina.

La resistencia a la insulina ocurre cuando las células dejan de responder correctamente a esta hormona, lo que obliga al cuerpo a producir mayores cantidades para controlar el azúcar en sangre.

Con el tiempo, el páncreas puede perder capacidad para mantener regulada la glucosa y aparecen alteraciones metabólicas más importantes.

Especialistas recomiendan prestar atención a cambios persistentes en el cuerpo, especialmente si existen antecedentes familiares de diabetes, obesidad o hipertensión.

También sugieren realizar chequeos médicos periódicos y estudios de glucosa, ya que detectar la enfermedad en etapas tempranas ayuda a prevenir complicaciones graves como daño renal, problemas cardiovasculares o afectaciones en la visión.

Mantener actividad física, disminuir el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, además de cuidar el peso corporal, son algunas de las principales medidas recomendadas para disminuir el riesgo de diabetes tipo 2.