ENFERMEDAD Y PODER

La salud de Trump vuelve al foco por nuevas pruebas médicas

El presidente de Estados Unidos se realizará estudios de rutina en medio de la atención pública sobre su estado físico y antecedentes médicos recientes

Créditos: Especial
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A semanas de cumplir 80 años (el próximo 14 de junio) el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volverá al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed para someterse a nuevas pruebas médicas, en un momento en que su salud física se mantiene bajo escrutinio público.

La Casa Blanca informó que el mandatario acudirá el próximo 26 de mayo a evaluaciones médicas y dentales de rutina como parte de su atención preventiva habitual. Sin embargo, el nuevo chequeo ocurre después de meses marcados por imágenes de moretones visibles en sus manos, inflamación en las piernas, vendajes y versiones sobre posibles complicaciones médicas.

A pesar de ello, el presidente Trump ha defendido constantemente su estado físico y mental. Tras un chequeo realizado, en diciembre pasado la Casa Blanca publicó los resultados de la resonancia magnética a la que se sometió el mandatario estadounidense y aseguró que el propósito de este chequeo médico era “preventivo” y que los resultados mostraban la “excelente salud” del presidente.

“Todo lo evaluado funciona dentro de los límites normales, sin problemas agudos ni crónicos. En resumen, este nivel de evaluación detallada es estándar para un examen físico a la edad del presidente y confirma que se mantiene en excelente estado de salud general”, dijo entonces la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Antecedentes médicos y versiones sobre su estado físico

En julio de 2025, al presidente Donald Trump se le diagnosticó insuficiencia venosa crónica. Esta afección común se produce cuando las venas de los brazos o las piernas se dañan. Cuando esto sucede, las venas no pueden bombear la sangre correctamente, lo que dificulta que la sangre regrese al corazón. En consecuencia, la sangre se acumula en las venas de los brazos o las piernas, lo que aumenta la presión en dichas venas.

También se conoce que el presidente consume diariamente aspirina de 325 miligramos, un tratamiento que él mismo reconoció públicamente y que especialistas han asociado con la aparición de hematomas y sangrados en adultos mayores cuando se utiliza de manera prolongada.

La salud del mandatario volvió a ser tema de debate después de que cancelara actividades públicas en abril pasado, lo que detonó rumores sobre una supuesta hospitalización en Walter Reed, sin embargo, la Casa Blanca negó esa versión y aseguró que el presidente Trump continuaba trabajando desde la residencia oficial.

Pero además, distintos videos y apariciones públicas del presidente Donald Trump han avivado las dudas sobre su estado físico luego de que en algunos eventos y reuniones en el Despacho Oval pareciera quedarse dormido o cabecear por momentos. Las imágenes se viralizaron en redes sociales, donde provocaron críticas y cuestionamientos sobre su nivel de fatiga y condición de salud.

Enfermedad y Poder es una serie especial de Sumédico.com, de publicación no periódica, que aborda los padecimientos de figuras políticas en México y el mundo, con el objetivo de describir el estado de salud de personajes públicos, la manera en que se informa y su impacto en la vida política y en la opinión pública.

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