REFRESCOS DE DIETA

Otra ocurrencia de Trump: ¿refrescos de dieta contra el cáncer?

Una nueva afirmación atribuida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió nuevamente el debate, esta vez por su relación con los refrescos dietéticos y el cáncer

refrescos de dieta.Créditos: Canva
Escrito en ESPECIALIDADES el

El doctor Mehmet Oz, médico cirujano y ex conductor del programa The Dr. Oz Show, afirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defiende el consumo de refrescos dietéticos con la idea de que pueden combatir el cáncer.

Durante el pódcast Triggered, conducido por Donald Trump Jr., Mehmet que es administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) relató que el mandatario le explicó que si estas bebidas “matan la hierba”, podrían también tener un efecto sobre células cancerígenas dentro del cuerpo.

El también funcionario en el sistema de salud estadounidense recordó incluso un episodio en el avión presidencial, donde cuestionó el consumo de refrescos y Trump- particularmente uno color naranja- y el mandatario respondió que eran “buenos” para él bajo el argumento de que matan las células cancerosas.

"Tu papá argumenta que el refresco de dieta es bueno para él porque mata el pasto, si se vierte sobre el pasto, así que por lo tanto debe matar las células cancerigenas dentro del cuerpo", refirió Mehmet Oz.

Una idea sin sustento público ni científico

La afirmación de Trump no está documentada como una postura oficial del presidente, sino que proviene del testimonio del médico sobre conversaciones con el funcionario de salud de su gobierno.

Hay que destacar que la evidencia científica no respalda esa creencia, pues hasta ahora, no existen estudios que demuestren que los refrescos dietéticos prevengan o traten el cáncer.

Refrescos dietéticos bajo análisis

Más allá de la polémica, el consumo de estas bebidas sigue siendo objeto de estudio e instituciones como Mayo Clinic señalan que no es concluyente si beberlos diariamente es dañino, aunque sí hay indicios de efectos adversos cuando se consumen en exceso.

Entre los posibles riesgos se encuentran alteraciones metabólicas, mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2, cambios en la microbiota intestinal y afectaciones dentales; también se han asociado con enfermedades cardiovasculares y disminución de la densidad ósea.

Además, investigaciones citadas por Cleveland Clinic apuntan a que los edulcorantes artificiales pueden alterar la respuesta del cerebro al dulzor, incrementando el apetito por alimentos calóricos e incluso generando respuestas de insulina.

Aunque el consumo ocasional no suele representar un riesgo significativo en personas sanas, su ingesta frecuente continúa podría resultar perjudicial.