A sus dos años de edad, Dulce Sofía patea balones, anda en triciclo y corre, desafiando un diagnóstico que, sin una intervención médica dentro del vientre de su mamá, la habría condenado a una vida con graves limitaciones neurológicas.
Hoy, Dulce Sofía es descrita por su mamá como una niña "feliz y traviesa" que disfruta jugar con su hermano. Sin embargo, su historia comenzó con un diagnóstico devastador durante el embarazo. Su madre, María Fernanda, supo a las 24 semanas de gestación que su bebé padecía mielomeningocele, considerada la forma más grave de espina bífida.
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¿Qué es el mielomeningocele?
Esta condición es una malformación congénita que compromete seriamente la calidad de vida. De no haberse tratado a tiempo, las consecuencias para Sofía habrían sido irreversibles. Según el doctor Antonio Helue Mena, médico materno fetal y cirujano fetal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el panorama era sombrío: “Si esta niña no hubiera sido operada dentro del útero, tendría hidrocefalia, tendría problemas neurológicos y no caminaría”.
Una intervención "capa por capa"
Ante el diagnóstico, María Fernanda decidió confiar en una alternativa de vanguardia ofrecida en el Hospital de Gineco-Obstetricia No. 3 del Centro Médico Nacional (CMN) "La Raza": la cirugía fetal.
Este procedimiento, explicó el doctor Helue Mena, se realiza hacia la mitad del embarazo: “Se opera dentro del vientre de la mamá, se repara capa por capa el problema de la bebé y el embarazo continúa hasta que el bebé nace”. Es un esfuerzo multidisciplinario que involucra a especialistas en medicina fetal, anestesiólogos y neurocirujanos pediátricos que trabajan simultáneamente para reparar el defecto antes del nacimiento.
Caso de éxito en el IMSS
Para la familia de Sofía, el 14 de febrero de 2024, fecha de su nacimiento, marcó el inicio de una nueva realidad. María Fernanda recuerda con emoción el proceso:
“Nos pusimos en manos de los doctores, de la tecnología, de Dios y pues aquí estamos, ahora mostrando un éxito para nosotros, para los doctores, para la vida, para la tecnología; que gracias a la cirugía fetal, Sofía está caminando”.
Desde la perspectiva médica, el impacto va más allá del quirófano. La doctora Zarela Lizbeth Chinolla Arellano, directora de la UMAE, destaca que estos casos transforman familias enteras: “Sabemos que este tipo de cirugías no solamente cambia un pronóstico clínico, sino también cambia un seguimiento y el desarrollo de la familia”.
Un futuro de esperanza
El caso de Dulce Sofía no es aislado. Desde 2020, se han realizado más de 50 cirugías de este tipo en este hospital del IMSS. Debido a estos resultados, la institución ha anunciado la apertura de tres Centros de Referencia Nacional para Cirugía Fetal en Guadalajara y Ciudad de México, permitiendo que mujeres de todo el país con diagnósticos similares puedan acceder a estas intervenciones oportunas.
Hoy, el futuro de Dulce Sofía se escribe paso a paso, demostrando que la ciencia médica puede cambiar radicalmente el destino de un ser humano antes de que este llegue al mundo.
