La menopausia es una etapa natural en la vida de todas las mujeres que marca el fin de la edad reproductiva. Sin embargo, muchas experimentan un aumento de peso durante este periodo, lo que puede llevar a la obesidad y, en consecuencia, a problemas de salud adicionales. ¿Por qué la menopausia y obesidad son una combinación peligrosa? Las expertas en salud describen los posibles riesgos.
¿Por qué la menopausia y obesidad son una combinación peligrosa?
De acuerdo con la iniciativa médica Hablando de Obesidad, aunque la relación entre la menopausia y obesidad no es simple ni directa, la combinación de ambos factores puede generar complicaciones graves. Mantener un peso saludable no solo ayuda a reducir los síntomas de la menopausia, sino que también previene enfermedades crónicas.
Según explican, para comprender por qué la menopausia y la obesidad forman una combinación peligrosa, es fundamental conocer cómo afectan al organismo cada una:
- Menopausia: Ocurre generalmente entre los 45 y 55 años, caracterizándose por la disminución de estrógenos y progesterona, hormonas clave en la regulación del metabolismo y la distribución de grasa.
- Obesidad: Se define por un exceso de grasa corporal que puede derivar en alteraciones metabólicas y enfermedades crónicas.
Con la menopausia, la producción de estrógenos disminuye, lo que altera la forma en que el cuerpo distribuye la grasa. Las mujeres jóvenes suelen acumular grasa en las caderas, pero tras la menopausia, esta se redistribuye hacia la región abdominal. Además, se incrementa la dificultad para perder peso y se vuelve más fácil ganarlo.
La reducción de estrógenos también afecta la manera en que el cuerpo quema energía y metaboliza las grasas. Un metabolismo más lento favorece la acumulación de grasa y el aumento de peso. Además, la resistencia a la insulina se vuelve más común, lo que puede derivar en diabetes tipo 2.
La menopausia también conlleva fluctuaciones hormonales que afectan el estado de ánimo, aumentando la ansiedad y el riesgo de depresión. Estos factores psicológicos pueden provocar una mayor ingesta de alimentos poco saludables, exacerbando el aumento de peso.
Paralelo a ello, el exceso de peso puede hacer que los síntomas de la menopausia sean más intensos. Por ejemplo, los sofocos suelen ser más frecuentes en mujeres con obesidad debido a que la grasa corporal actúa como un aislante térmico. Otros síntomas, como la ansiedad, los cambios de humor y los problemas articulares, también pueden verse agravados.
Riegos de tener obesidad durante la menopausia
De acuerdo con las médicas, la combinación de menopausia y obesidad incrementa el riesgo de padecer enfermedades graves como:
- Enfermedades cardiovasculares: La menopausia reduce la protección natural del estrógeno sobre el corazón, mientras que la obesidad eleva los niveles de colesterol y triglicéridos.
- Diabetes tipo 2: La resistencia a la insulina provocada por el exceso de grasa corporal puede derivar en diabetes.
Para reducir estos riesgos asociados con la menopausia y obesidad, es crucial adoptar hábitos saludables, como:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas magras.
- Realizar ejercicio físico regularmente para mejorar el metabolismo y controlar el peso.
- Controlar el estrés y buscar apoyo emocional para manejar los cambios psicológicos.
En resumen, la menopausia y la obesidad son una combinación peligrosa que puede afectar significativamente la salud de una mujer. Sin embargo, mantener un peso saludable puede marcar una gran diferencia, ayudando a minimizar los síntomas y a prevenir enfermedades crónicas. Nunca es tarde para comenzar a cuidar de ti.