Las frutas son una excelente fuente de vitaminas, minerales, fibra y compuestos beneficiosos que contribuyen a mantener una buena salud. De hecho, los expertos recomiendan consumir alrededor de dos tazas de fruta al día, ya que ayudan a prevenir enfermedades como problemas cardíacos, hipertensión e incluso algunos tipos de cáncer.
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Sin embargo, si tienes diabetes, es normal que te preguntes si puedes incluir frutas en tu dieta sin que afecten tus niveles de azúcar en la sangre. La respuesta es sí, pero con algunas consideraciones importantes.
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¿Cómo afecta el azúcar de las frutas a la diabetes?
Las frutas contienen un tipo de azúcar natural llamado fructosa. Cuando la consumimos el cuerpo la convierte en glucosa, lo que puede elevar el azúcar en la sangre. Pero no hay que alarmarse, ya que la fibra presente en las frutas ayuda a ralentizar este proceso, evitando que el azúcar suba de manera abrupta.
Por eso, una manzana es una opción mucho más saludable que un dulce o un refresco, que carecen de fibra y pueden causar picos de glucosa.
Beneficios de las frutas para personas con diabetes
Aunque las frutas contienen azúcar, también ofrecen numerosos beneficios para quienes viven con diabetes. Por ejemplo, ayudan a proteger la salud cardiovascular, algo crucial para los diabéticos, ya que tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
Además, la fibra de las frutas no solo ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, sino que también promueve la sensación de saciedad, lo que puede ser útil para mantener un peso saludable. Estudios incluso sugieren que el consumo regular de frutas como arándanos, manzanas y peras puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
¿Cuánta fruta es recomendable consumir?
Una porción de fruta contiene aproximadamente 15 gramos de carbohidratos, pero el tamaño de la porción varía según el tipo de fruta. Por ejemplo, media manzana o una taza de fresas equivalen a una porción. Es importante prestar atención al índice glucémico (IG), que indica cómo un alimento afecta el azúcar en la sangre. Las frutas con un IG bajo, como las bayas o las peras, son ideales porque no provocan aumentos bruscos de glucosa.
Consejos prácticos para incluir frutas en tu dieta:
- Prefiere frutas frescas o congeladas. Las frutas enlatadas o en jugo suelen tener azúcares añadidos y menos fibra.
- Controla las porciones. Dos cucharadas de pasas tienen la misma cantidad de carbohidratos que una manzana pequeña, así que modera su consumo.
- Combínalas con proteínas o grasas saludables. Por ejemplo, come manzana con mantequilla de almendras o fresas con yogur griego. Esto ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre y te mantiene satisfecho por más tiempo.
- Evita los jugos de fruta. Un vaso de jugo de manzana contiene alrededor de 29 gramos de carbohidratos y carece de fibra, lo que puede elevar rápidamente el azúcar en la sangre. Es mejor optar por la fruta entera.
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¿Cuáles son las mejores frutas para la diabetes?
Todas las frutas tienen beneficios, pero algunas son especialmente recomendables para personas con diabetes:
- Bayas (como frambuesas, moras o arándanos): Son ricas en fibra y bajas en carbohidratos.
- Manzanas y peras: Tienen un IG bajo y son una buena fuente de fibra.
- Frutas cítricas (como naranjas o toronjas): Su IG es bajo y aportan vitamina C, además de otros nutrientes esenciales.
Las frutas no son un problema si tienes diabetes, siempre y cuando las elijas con cuidado, controles las porciones y las combines con otros alimentos saludables. Integrarlas de manera inteligente en tu dieta no solo te ayudará a manejar mejor tu azúcar en la sangre, sino que también te permitirá disfrutar de sus múltiples beneficios nutricionales.
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