LIMPIEZA

El error a la hora de lavar las toallas

Mezclar las toallas con el resto de la ropa parece común, pero puede afectar la higiene, dañar los tejidos y reducir la capacidad de secado

lavado de toallas.Créditos: Canva
Escrito en VIDA SANA el

Las toallas forman parte de los artículos de uso diario que solemos lavar casi de forma automática. pero un hábito muy común al momento de poner la lavadora podría estar dañándolas, reduciendo su capacidad de secado e incluso favoreciendo la transferencia de bacterias a otras prendas.

Aunque muchas personas acostumbran lavar las toallas junto con camisetas, pantalones, ropa interior y otras prendas para ahorrar tiempo o agua, especialistas en cuidado del hogar advierten que esta práctica no es la más recomendable, incluso separar las toallas del resto de la ropa puede marcar una diferencia tanto en la higiene como en la durabilidad de los textiles.

El error que muchos cometen al lavar las toallas

De acuerdo con recomendaciones recopiladas por el portal especializado en hogar y decoración El Mueble, lo ideal es realizar una carga exclusiva de toallas en la lavadora, evitando mezclarlas con otras prendas.

A simple vista puede parecer una medida exagerada, pero existen varias razones que justifican esta recomendación:

  • Las toallas pueden contaminar otras prendas: uno de los principales motivos para lavar las toallas por separado tiene que ver con la higiene. Las toallas están en contacto constante con todo el cuerpo y suelen acumular humedad, células muertas, restos de sudor y microorganismos. Cuando se mezclan con otras prendas durante el lavado, parte de estos gérmenes puede transferirse a la ropa.
  • Aunque el detergente ayuda a eliminar suciedad y bacterias, los expertos señalan que utilizar agua caliente resulta más eficaz cuando no es posible evitar lavar todo junto, ya que contribuye a destruir una mayor cantidad de microorganismos potencialmente dañinos.
  • El problema de las pelusas que nadie quiere: otro inconveniente frecuente es la liberación de pelusas: las fibras de las toallas, especialmente cuando son nuevas o tienen cierto desgaste, suelen desprender pequeñas partículas que terminan adheridas a otras prendas. El problema se vuelve más evidente en telas como la microfibra, utilizada en camisetas deportivas, ropa interior o prendas ligeras y una vez pegadas, estas pelusas pueden ser difíciles de retirar y dar un aspecto descuidado a la ropa.
  • Las prendas delicadas pueden resultar dañadas: las toallas también son considerablemente más pesadas y ásperas que la mayoría de las prendas de vestir. Durante el ciclo de lavado, el movimiento constante dentro del tambor provoca fricción entre las telas. Si las toallas se mezclan con ropa delicada, como prendas de seda, encaje o tejidos finos, existe un mayor riesgo de desgaste, deformaciones o daños prematuros. Además, las propias toallas pueden deteriorarse al compartir espacio con prendas que requieren cuidados distintos.

Muchas personas se quejan de que sus toallas dejan de sentirse suaves o ya no absorben el agua como antes. En muchos casos, el problema está relacionado con una rutina de lavado incorrecta.

Las toallas necesitan condiciones específicas para conservar sus fibras en buen estado, por ejemplo, los expertos recomiendan evitar el uso de suavizante, ya que este producto crea una película sobre las fibras que disminuye su capacidad de absorción.

Cómo lavar correctamente las toallas

Para prolongar la vida útil de las toallas y mantenerlas limpias y suaves por más tiempo, los especialistas recomiendan seguir estas medidas:

  • Lavar las toallas por separado del resto de la ropa.
  • Separar las toallas blancas de las de colores.
  • Clasificarlas según el tipo de tejido.
  • Lavar las de algodón con agua caliente.
  • Utilizar agua fría o tibia para las de microfibra o bambú.
  • Elegir ciclos de lavado largos para garantizar una limpieza profunda.
  • No sobrecargar la lavadora.
  • Utilizar detergentes suaves.
  • Evitar el suavizante de telas.
  • Sacudirlas antes de tenderlas para recuperar su forma.
  • Secarlas al aire libre, evitando la exposición directa y prolongada al sol.

Vinagre y bicarbonato, para los malos olores

Cuando las toallas comienzan a presentar olor a humedad, existen algunos remedios caseros que pueden ayudar. Una de las recomendaciones más populares consiste en agregar una taza de vinagre blanco junto con el detergente durante el lavado. También puede utilizarse bicarbonato de sodio para potenciar la limpieza y neutralizar olores.

Algunas personas incluso añaden un pequeño chorro de jugo de limón para favorecer la desinfección de las fibras.