¿Qué son los pecesillos de plata, y cómo evitarlos? Los pecesillos de plata, conocidos científicamente como Lepisma saccharina, son pequeños insectos que destacan por su cuerpo alargado y sus escamas plateadas, lo que les da un aspecto metálico. Son inofensivos pero pueden llegar a volverse una plaga. Así que toma nota.
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¿Qué son los pecesillos de plata, y cómo evitarlos?
De acuerdo con El Confidencial, aunque no representan un peligro para la salud humana, su presencia en el hogar puede ser molesta debido a su dieta, que incluye papel, cartón, tejidos y restos de alimentos. Su actividad puede dejar marcas y manchas en distintos materiales, lo que los convierte en una plaga indeseada.
Los pecesillos de plata son insectos ágiles que se desplazan rápidamente por el suelo, paredes y rincones oscuros. Prefieren ambientes húmedos y con poca luz, por lo que suelen esconderse en baños, cocinas, sótanos y detrás de muebles. Además, tienen la capacidad de sobrevivir durante varios meses sin alimentarse, lo que hace que su eliminación requiera medidas específicas y constantes.
De ahí que la mejor estrategia para controlar al pececillo de plata es la prevención. Reducir la humedad en el hogar es esencial para evitar que encuentren un ambiente propicio para reproducirse. Se recomienda ventilar adecuadamente las habitaciones, emplear deshumidificadores y reparar filtraciones de agua en tuberías o paredes.
Mantener la casa limpia y libre de residuos orgánicos, así como evitar la acumulación de papel y cartón, es fundamental para prevenir su proliferación.
Así como aspirar regularmente en esquinas, estanterías y detrás de los electrodomésticos para eliminar huevos y posibles focos de infestación. También es importante sellar grietas y rendijas en paredes y suelos, ya que suelen utilizar estos espacios como refugio.
Trucos caseros si ya es demasiado tarde
Si los pecesillos de plata ya han invadido la casa, existen diversas estrategias para erradicarlos. Una opción efectiva es el uso de espray antiparasitario, que eliminan a estos insectos por contacto. También se puede emplear ácido bórico, un producto disponible en droguerías y farmacias que actúa como repelente natural. Este debe aplicarse en los rincones donde suelen aparecer, siempre utilizando guantes y manteniéndolo fuera del alcance de niños y mascotas.
Las trampas caseras también son una alternativa útil. Una técnica consiste en envolver un tarro con cinta adhesiva y colocar copos de avena en su interior. Los insectos subirán para alimentarse, pero no podrán salir debido a la superficie resbaladiza del frasco.
Finalmente, otro truco casero es el uso de aceites esenciales, como lavanda, limón o naranja para repelerlos. Aplicar estos aceites en los rincones donde suelen esconderse o diluirlos en agua para rociar áreas más amplias puede ser una solución natural y efectiva para mantenerlos alejados.