SALUD BUCAL

¿El bicarbonato de sodio cura heridas en la boca? Esto dicen los especialistas

El bicarbonato de sodio es un remedio casero popular para las aftas bucales, pero especialistas advierten que no las cura y que su uso directo puede irritar la lesión. Su utilidad se limita a aliviar síntomas si se usa diluido

salud bucal.Créditos: Canva
Escrito en VIDA SANA el

Las aftas o úlceras bucales son pequeñas lesiones que aparecen en el interior de la boca, especialmente en labios, mejillas, paladar o garganta y se presentan como llagas blanquecinas o amarillas con bordes rojizos y, aunque no son contagiosas ni representan un riesgo grave para la salud, pueden ser muy dolorosas.

El malestar suele incluir ardor, sensibilidad e incluso dificultad para comer o hablar y en algunos casos, también pueden aparecer ganglios inflamados.

Los especialistas explican que estas lesiones pueden tener múltiples desencadenantes, pero entre los más comunes se encuentran los traumatismos leves dentro de la boca, como mordidas o golpes accidentales, así como deficiencias de vitaminas.

También pueden influir factores como el estrés, los cambios hormonales, el uso de brackets u otros aparatos de ortodoncia, infecciones o enfermedades como la celiaquía y la enfermedad de Crohn. Incluso el consumo frecuente de alimentos ácidos o periodos de baja inmunidad pueden favorecer su aparición.

El bicarbonato de sodio: un remedio casero muy popular

El bicarbonato de sodio es ampliamente utilizado en el hogar, tanto en la cocina como en la limpieza, pero también se ha popularizado como remedio casero para distintas molestias, incluidas las aftas bucales. Su uso se ha extendido por la idea de que puede acelerar la recuperación o disminuir el dolor, pero los especialistas aclaran que no existe evidencia de que cure las lesiones, sino que en algunos casos puede ayudar a controlar las molestias.

De acuerdo con odontólogos y especialistas en salud oral, el bicarbonato puede tener ciertos efectos que explican su uso tradicional. Entre ellos, la capacidad de neutralizar la acidez de la saliva, lo que puede disminuir la sensación de ardor. También se le atribuye un leve efecto antiséptico que podría ayudar a reducir bacterias, así como una posible acción antiinflamatoria.

Sin embargo, estos efectos son limitados y no sustituyen un tratamiento médico, incluso la odontóloga y estomatóloga oral Beatriz Venturi advierte que no es el mejor recurso para tratar las aftas, especialmente si se usa de manera incorrecta.

El error más común: aplicarlo directamente

Uno de los principales riesgos es colocar bicarbonato en polvo directamente sobre la herida. Esta práctica puede parecer efectiva, pero en realidad puede aumentar el dolor, intensificar el ardor y empeorar la irritación de la mucosa oral.

Por esta razón, los especialistas recomiendan evitar su aplicación directa y optar por formas diluidas. En caso de emplearse como apoyo, el bicarbonato debe diluirse en agua para utilizarse como enjuague bucal. La recomendación general es mezclar una cucharadita en varias partes de agua y realizar enjuagues de forma moderada, sin exceder su uso diario.

Este método busca aprovechar su efecto neutralizante sin generar daño adicional en la zona afectada.

Otros remedios que pueden ayudar

Además del bicarbonato, existen alternativas caseras que pueden contribuir a aliviar las molestias de las aftas. Algunas de las más utilizadas son los enjuagues con agua tibia y sal, el uso de aloe vera o propóleo, la aplicación cuidadosa de miel natural o soluciones diluidas de agua oxigenada.

Aun así, los especialistas recomiendan precaución, ya que no todos los remedios caseros son adecuados para todos los casos.

Aunque las aftas suelen desaparecer por sí solas en pocos días, es importante acudir con un especialista si las lesiones son recurrentes, muy dolorosas o no mejoran con el tiempo. En esos casos, puede ser necesario descartar causas subyacentes o recibir tratamiento específico.