0 La reciente incorporación del color morado en distintos elementos de la imagen urbana de la ciudad de México (CDMX)ha llevado a especialistas a explicar cómo percibe los colores el ojo humano y por qué, históricamente, la señalización vial en gran parte del mundo utiliza el amarillo como uno de sus tonos principales.
La retinóloga Fernanda Golzarri señaló que la elección de colores en carreteras, avenidas y sistemas de señalización no responde a criterios decorativos, sino a estudios científicos sobre la visión humana.
"La reglamentación vial internacional no es por estética; es por la física de tu retina", explicó la especialista.
De acuerdo con la doctora Golzarri, el ojo humano evolucionó para detectar con rapidez estímulos relevantes para la supervivencia. En ese proceso, algunos colores resultan más visibles que otros debido a sus características físicas y a la manera en que son procesados por la retina.
El amarillo ocupa un lugar privilegiado dentro del espectro visible, con una longitud de onda cercana a los 580 nanómetros, se encuentra entre los colores que el ojo identifica con mayor facilidad, incluso cuando se perciben de manera periférica.
Esa capacidad de detección explica por qué es ampliamente utilizado en líneas de tránsito, señales preventivas, zonas de riesgo y dispositivos de seguridad en numerosos países.
Además, mantiene una alta visibilidad bajo condiciones ambientales complicadas como lluvia, niebla, amaneceres, atardeceres o durante la noche, momentos en los que la percepción visual suele disminuir.
Lo que ocurre con el color morado
La especialista explicó que el lila y el morado poseen características distintas desde el punto de vista visual. Al ubicarse cerca de uno de los extremos del espectro visible, presentan una luminancia menor en comparación con colores como el amarillo. Esto puede dificultar su percepción en determinados entornos, especialmente cuando existe poca iluminación o bajo contraste.
"El ojo tarda más en procesarlo en condiciones de poca luz", señaló Golzarri al referirse a la forma en que la retina responde a estos tonos.
La especialista dijo que las normas internacionales sobre señalización y seguridad vial fueron desarrolladas a partir de investigaciones relacionadas con la percepción visual, los tiempos de reacción y la capacidad de identificar señales a distancia.
Por ello, los colores utilizados en este tipo de infraestructura suelen seleccionarse con base en criterios de visibilidad y reconocimiento inmediato.
"El ojo tarda más en procesarlo en condiciones de poca luz", señaló Golzarri al referirse a los tonos lilas y morados. La especialista destacó que la elección de colores en la señalización vial responde a estudios científicos sobre visibilidad, contraste y tiempos de reacción, factores que han sido considerados durante décadas en el diseño de normas de seguridad alrededor del mundo.
