Para Lucía Kubli, el año 2022 marcó un antes y un después en su vida. Lo que comenzó como una emergencia médica terminó convirtiéndose en una batalla constante por preservar su capacidad de ser madre, una lucha que hoy libra en el terreno de la biotecnología y la solidaridad social.
La salud de Lucía, una joven residente de la alcaldía Álvaro Obregón en la Ciudad de México, se vio comprometida debido a un teratoma maduro en el ovario. De acuerdo con la Clínica Mayo, este es un tumor benigno de células germinales que tiene la capacidad de crecer considerablemente, lo que puede derivar en complicaciones graves como la torsión ovárica, la ruptura del tejido o, como sucedió en el caso de Lucía, la pérdida total del órgano.
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Este padecimiento no es un caso aislado. Según registros de la revista Ginecología y Obstetricia de México, el teratoma quístico maduro es la neoplasia ovárica más frecuente durante la edad fértil, representando entre el 10% y el 20% de todos los tumores diagnosticados en este órgano. Para Lucía, la cirugía de emergencia significó perder uno de sus ovarios, reduciendo drásticamente sus posibilidades naturales de concebir.
Una nueva esperanza: La vitrificación de óvulos
Tras años de monitoreo, el panorama clínico de Lucía se volvió más crítico al detectarse una reserva ovárica extremadamente baja. Ante esta situación, la vitrificación de ovocitos surgió como su última oportunidad real.
La vitrificación es un método de congelación ultrarrápida que, a diferencia de los métodos antiguos, evita la formación de cristales de hielo que podrían dañar las estructuras celulares del óvulo. Investigaciones de la UNAM destacan la eficacia de esta técnica, señalando que alcanza tasas de supervivencia celular superiores al 90% tras la descongelación. Este avance permite a las mujeres posponer su fertilidad con altas garantías de éxito futuro, especialmente cuando enfrentan riesgos derivados de cirugías o enfermedades.
Infertilidad en México
El desafío que enfrenta Lucía visibiliza una realidad que afecta a miles de personas en el país. Aunque el 71.5% de las mujeres de 15 años y más en México ha tenido al menos un hijo, el camino hacia la maternidad no es sencillo para todos. Datos del Congreso de la Ciudad de México indican que el 17% de las personas en edad reproductiva en el país sufre algún trastorno relacionado con la infertilidad.
A pesar de los avances médicos, el acceso a estos procedimientos es limitado debido a su alta complejidad y costo. Los protocolos incluyen medicamentos especializados, monitoreo constante y aspiración quirúrgica, gastos que suelen estar fuera del alcance de la mayoría de las familias mexicanas.
Un llamado a la solidaridad
Ante la urgencia de costear los 300 mil pesos necesarios para su tratamiento, Lucía ha recurrido a la plataforma GoFundMe con la campaña “Mi sueño de ser mamá está en riesgo… ayúdame a no perderlo”.
"Estoy luchando por algo que muchas personas dan por hecho: la posibilidad de tener un bebé algún día", expresa Lucía, quien ve en cada donación no solo un apoyo, sino la posibilidad de mantener vivo el sueño más grande de su vida.
