La frecuencia con la que una persona tiene relaciones sexuales podría estar relacionada con su nivel de felicidad; así lo sugiere un estudio basado en datos de más de 16 mil estadounidenses, el cual encontró que quienes mantienen una vida sexual más frecuente y con una sola pareja reportan mayores niveles de bienestar que quienes tienen poco o ningún sexo o múltiples parejas.
Uno de los hallazgos más llamativos del análisis es que aumentar la frecuencia sexual de una vez al mes a una vez por semana se asocia con un incremento en la felicidad comparable al beneficio emocional que representaría un aumento aproximado de 50 mil dólares en el salario anual.
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Los investigadores analizaron información de la General Social Survey de Estados Unidos correspondiente al periodo 1988-2000. En las ecuaciones de felicidad, tener relaciones sexuales de forma semanal mostró una asociación positiva con el bienestar, mientras que el efecto aumentó conforme la frecuencia era mayor. Las personas que reportaron tener sexo entre dos y tres veces por semana o cuatro veces o más por semana también registraron niveles superiores de felicidad en comparación con quienes tenían relaciones sexuales rara vez o nunca.
De acuerdo con los resultados, quienes tenían relaciones sexuales al menos cuatro veces por semana alcanzaban un incremento en felicidad equivalente a aproximadamente la mitad del efecto positivo que tiene el matrimonio sobre el bienestar.
Una sola pareja se relacionó con mayor felicidad
El estudio también concluyó que el número de parejas sexuales asociado con la mayor felicidad fue exactamente una durante el año previo; tanto no haber tenido pareja sexual como haber tenido múltiples parejas se relacionó con menores niveles de bienestar que mantener una relación sexual estable con una sola persona.
Además, las personas casadas reportaron significativamente más actividad sexual que quienes eran solteras, divorciadas, viudas o separadas. Cerca del 90% de los participantes casados informaron haber tenido una sola pareja sexual en el último año y el matrimonio apareció como uno de los factores con mayor asociación positiva con la felicidad.
El dinero no se relacionó con una vida sexual más activa
Otro resultado que sorprendió a los investigadores fue que el ingreso familiar prácticamente no tuvo relación con la frecuencia sexual ni con el número de parejas. En otras palabras, las personas con mayores ingresos no reportaron tener más relaciones sexuales que aquellas con menores recursos económicos.
La frecuencia sexual promedio entre los estadounidenses fue relativamente moderada: la mediana fue de dos a tres relaciones sexuales al mes. Alrededor del 25% dijo no haber tenido relaciones sexuales durante el año anterior, una situación más frecuente entre mujeres de mayor edad, mientras que solo cerca del 7% reportó tener sexo cuatro veces o más por semana.
El análisis también encontró que pagar por sexo o mantener relaciones extramaritales se asoció con menores niveles de felicidad. En contraste, la orientación sexual no mostró un efecto estadísticamente significativo sobre el bienestar en los modelos analizados, mientras que las mujeres con mayor nivel educativo tendían a reportar un menor número de parejas sexuales.
Los autores destacan que estos resultados muestran un patrón correlacional, no una relación de causa y efecto. Es decir, el estudio no demuestra que tener más relaciones sexuales haga automáticamente más felices a las personas, sino que, entre más de 16 mil participantes, quienes reportaban una vida sexual frecuente y estable con una sola pareja también tendían a reportar mayores niveles de felicidad.
