Durante generaciones, el té de manzanilla ha sido uno de los remedios caseros más utilizados para aliviar molestias digestivas, promover el descanso y reducir el estrés. Su sabor suave y sus propiedades medicinales han convertido a esta infusión en una de las favoritas en muchos hogares.
La manzanilla proviene de una planta de la familia de las margaritas y contiene compuestos bioactivos como flavonoides y antioxidantes que podrían contribuir a diversos beneficios para la salud. De acuerdo con el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa (NCCIH) de Estados Unidos, la manzanilla es una de las hierbas medicinales más utilizadas en el mundo para tratar distintos malestares, aunque algunos de sus beneficios aún continúan en estudio.
¿Cuáles son los beneficios del té de manzanilla para la salud?
1. Puede ayudar a mejorar la calidad del sueño
Uno de los usos más conocidos de la manzanilla es favorecer el descanso. Algunos estudios sugieren que contiene apigenina, un antioxidante que se une a ciertos receptores del cerebro relacionados con el sueño y la relajación.
Por esta razón, muchas personas consumen una taza de té de manzanilla antes de dormir para ayudar a conciliar el sueño de manera natural.
2. Favorece la digestión
La manzanilla ha sido utilizada tradicionalmente para aliviar molestias gastrointestinales como indigestión, gases, inflamación abdominal y malestar estomacal.
Especialistas de MedlinePlus señalan que algunas sustancias presentes en esta planta podrían ayudar a relajar los músculos del tracto digestivo, favoreciendo una mejor digestión.
3. Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad
El ritmo de vida actual puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad. Gracias a sus efectos relajantes, el té de manzanilla podría contribuir a generar una sensación de calma y bienestar.
Aunque no sustituye tratamientos médicos o psicológicos, puede formar parte de hábitos saludables para el manejo del estrés cotidiano.
4. Aporta antioxidantes al organismo
La manzanilla contiene compuestos antioxidantes que ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres, moléculas asociadas con el envejecimiento celular y diversas enfermedades crónicas.
Consumir alimentos y bebidas ricos en antioxidantes forma parte de una alimentación equilibrada orientada a proteger la salud a largo plazo.
5. Puede contribuir a la salud cardiovascular
Algunas investigaciones han encontrado que los flavonoides presentes en la manzanilla podrían estar relacionados con beneficios para el corazón, ya que ayudan a disminuir procesos inflamatorios y favorecen una adecuada circulación sanguínea. Sin embargo, los expertos destacan que se requieren más estudios para confirmar estos efectos.
6. Podría ayudar a controlar la inflamación
Diversos compuestos de la manzanilla poseen propiedades antiinflamatorias que podrían ser útiles para reducir ciertas molestias leves relacionadas con procesos inflamatorios.
Por ello, además de consumirse como infusión, la manzanilla también se utiliza en algunos productos tópicos para el cuidado de la piel.
7. Puede aliviar síntomas leves del resfriado
Beber líquidos calientes ayuda a mantener la hidratación cuando se presenta un resfriado común. El té de manzanilla puede ser una opción reconfortante para aliviar molestias en la garganta y promover una sensación de bienestar durante la recuperación.
¿Cómo preparar correctamente el té de manzanilla?
Para obtener sus beneficios, se recomienda agregar una cucharada de flores secas de manzanilla o una bolsita de infusión en una taza de agua caliente. Se debe dejar reposar entre 5 y 10 minutos antes de consumirla. Algunas personas añaden miel o limón para mejorar su sabor.
¿Quiénes deben tener precaución al consumir manzanilla?
Aunque suele considerarse segura para la mayoría de las personas, quienes presentan alergias a plantas de la familia de las margaritas, ambrosía o crisantemos deben consultar a un médico antes de consumirla.
Asimismo, puede interactuar con algunos medicamentos anticoagulantes, por lo que es importante buscar orientación médica en caso de dudas.
El té de manzanilla puede ser un aliado para promover la relajación, mejorar la digestión y aportar antioxidantes. Sin embargo, no debe considerarse una cura para enfermedades ni sustituir tratamientos médicos.
Los especialistas coinciden en que sus beneficios se potencian cuando forma parte de un estilo de vida saludable que incluya alimentación equilibrada, actividad física regular, hidratación adecuada y un buen descanso.
