Una comunicación exitosa depende no solamente de lo que dices, sino también de la forma en que lo expresas. En este sentido el lenguaje corporal juega un papel crucial y los gestos, expresiones faciales y postura pueden influir en cómo te perciben los demás, incluso más que tus propias palabras.
Existen ciertos gestos negativos que pueden hacer una gran diferencia entre caer bien, caer mal o pasar desapercibido, ya sea en un entorno profesional o social.
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Gestos a evitar para caer bien a otras personas
La psicología y el entrenamiento en de-escalación de conflictos destacan la importancia de identificar estas señales para mejorar la comunicación y fortalecer las relaciones. Según el portal de Defuse De-escalation Training, estos son algunos gestos a evitar:
Cruzar los brazos
Esta postura clásica puede interpretarse como defensiva o distante, aunque no sea tu intención. Mantener los brazos cruzados envía un mensaje de resistencia o desinterés, lo que podría generar una barrera entre tú y los demás.
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Evitar el contacto visual
Cuando no haces contacto visual, puedes transmitir desinterés, ansiedad o incluso deshonestidad. En una conversación, mirar a los ojos demuestra atención y compromiso, creando una conexión más genuina con la otra persona.
Expresiones faciales negativas
Gestos como fruncir el ceño, rodar los ojos o mostrar una mueca de desagrado pueden desalentar a los demás y romper la armonía de una interacción. Tu rostro es una de las primeras cosas que las personas notan, y una expresión abierta y amigable puede hacer que te perciban como alguien accesible.
Gestos exagerados o escasos
El equilibrio es clave cuando se trata de gestos. Movimientos de manos demasiado animados pueden parecer nerviosos o agresivos, mientras que una gesticulación mínima podría interpretarse como falta de interés o confianza. Encuentra un punto medio que transmita seguridad y calma.
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Postura cerrada
Inclinarse hacia atrás, girar el cuerpo lejos del interlocutor o adoptar una postura encorvada pueden dar la impresión de desinterés o incluso hostilidad. Una postura erguida y orientada hacia la otra persona muestra apertura y respeto.
Según los especialistas en comunicación, los gestos negativos pueden tener un impacto significativo en cómo te perciben otras personas y cómo se desarrollan tus relaciones. En el ámbito laboral, por ejemplo, estas señales pueden afectar la dinámica de equipo, reducir la moral y disminuir la productividad.
En cambio practicar un lenguaje corporal positivo, como mantener contacto visual, usar gestos abiertos y asentir en señal de acuerdo, fomenta la confianza y fortalece las interacciones. Recuerda que la comunicación no verbal puede reforzar o contradecir lo que dices, así que vale la pena prestar atención a cómo te expresas más allá de las palabras.
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