Clark es la nueva miniserie de Netflix que retrata la vida del hombre que inspiró el síndrome de Estocolmo, Clark Olofsson, el criminal más famoso de Suecia que saltó a la fama tras su participación en un asalto frustrado a un banco del país.
La serie de Netflix está basada en las memorias del criminal, tendrá 6 capítulos y estará protagonizada por el actor Bill Skarsgård, conocido por su papel como el Payaso Eso en la película It. Te explicamos cuál es el síndrome de Estocolmo, su historia y por qué ocurre.

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¿Cuál es el síndrome de Estocolmo que retrata la serie “Clark” de Netflix?
La historia del síndrome de Estocolmo surgió el 23 de agosto de 1973 en el banco Sveriges Kreditbanken en la capital de Suecia, un asaltante de nombre Jan-Erik Olsson tomó por rehenes a varias personas e hirió a un policía en un intento frustrado de robo. Durante las negociaciones el hombre pidió ver a Clark Olofsson, que en ese entonces estaba en la cárcel.
Los dos criminales mantuvieron cautivas durante seis días a las personas que se encontraban dentro del banco al momento del siniestro, hasta que el gas lacrimógeno que los policías aventaron lograron la terminación del asalto.
Lo que sorprendió del suceso fue que tras su liberación, las rehenes trataron de proteger a Clark Olofsson para que los policías no lo lastimaran porque éste había sido amable y encantador. Así, el carismático criminal se ganó la simpatía de todo su país, a pesar de los males que cometió y así surgió el síndrome de Estocolmo.
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¿Qué provoca el síndrome de Estocolmo?
De acuerdo con Healthline, el síndrome de Estocolmo es una respuesta psicológica que ocurre cuando los rehenes o víctimas de abuso generan una conexión emocional con sus captores o abusadores. Los rehenes llegan a simpatizar e incluso formar vínculos afectivos con el criminal, contrario a los sentimientos de miedo y desprecio que se esperaría en esa situación.
Con el paso del tiempo, las víctimas podrían llegar a visualizar de forma positiva y reconocer la humanidad del captor e incluso sentir que comparten metas y objetivos al mismo tiempo que comienza a experimentar sentimientos negativos hacia la policía o las autoridades. Además pueden sentir enojo hacia las personas que intentan ayudarlos a escapar.
Los expertos en psicología consideran que el síndrome de Estocolmo ocurre como un mecanismo de supervivencia que ayuda a las víctimas a lidiar con el trauma.
En la actualidad el síndrome de Estocolmo puede aplicarse a distintas situaciones negativas que implican un abuso físico y emocional y que no necesariamente tienen que ver con un secuestro. Las relaciones abusivas, el tráfico infantil y el tráfico sexual son algunos eventos adversos en los que se puede generar una conexión emocional con el abusador.
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Con información de: Healthline