“Un liderazgo no significa únicamente salir en la foto, no significa única únicamente hablar de las cosas positivas o bonitas, también requiere solución de problemas, requiere resiliencia, requiere enfrentamientos, siempre de la manera más positiva, también requiere saber en qué momento hay que levantar un poquito la voz o en qué momento te tienes que poner en un plan de negociación o de generar consensos”, enfatizó Karla Báez, directora Ejecutiva Interina de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF).
En entrevista con SuMédico con motivo del Día Internacional de la Mujer, que este año tiene como lema “Derechos. Justicia. Acción. Para Todas las mujeres y niñas”, Báez destacó que en el sector de la salud en México, el liderazgo femenino ha alcanzado hitos importantes, pero el camino hacia la equidad en los espacios de alta toma de decisión aún presenta desafíos significativos.
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Para Karla Báez representar al sector de innovación es un honor que conlleva también la responsabilidad de fomentar el equilibrio y abrir puertas para las próximas generaciones.
El desafío de la autoconfianza
Uno de los obstáculos más persistentes para las mujeres no siempre es externo, sino una barrera interna relacionada con la percepción de sus propias capacidades. De acuerdo con la doctora Báez, existe una tendencia marcada a dudar antes de buscar una oportunidad si no se cumple con la perfección técnica.
“Si no levantamos la mano o si no sentimos que llenamos los perfiles casi al 100%, optamos por no levantarla”, señaló, al contrastar esta conducta con la de sus pares masculinos, quienes suelen ser más decididos al buscar nuevas posiciones aunque no cuenten con todos los requisitos que se requieren para el cargo.
Para la directora Ejecutiva Interina de AMIIF, el liderazgo real va más allá de un cargo; implica una preparación constante y la capacidad de enfrentar problemas con temple. Asimismo, fue enfática en que el avance de las mujeres no debe verse como una lucha contra los hombres, sino como una búsqueda de sinergia y destacó que los hombres deben ser aliados activos que impulsen y fomenten estos nuevos liderazgos.
“No es solamente una situación específicamente de las mujeres, también en sus espacios con los colaboradores hombres que están entendiendo más claramente que esta condición o esta dualidad puede ser muy positiva”, afirmó, Karla Báez, quien destacó que la mezcla de fortalezas beneficia tanto a las empresas como a la sociedad en general.
Un impacto que trasciende lo individual
El liderazgo femenino suele distinguirse por un enfoque en el beneficio comunitario más que en el interés particular. Báez mencionó que cuando una mujer lidera, los proyectos tienden a buscar alternativas que impacten positivamente a toda la comunidad.
Finalmente, su mensaje para las mujeres que sienten temor ante el desafío de liderar es claro: el miedo es natural y no debe ser un freno. “El miedo va a existir siempre, nos mantiene alerta”, aseguró, instando a las nuevas generaciones a no desistir y a seguir preparándose para ocupar los espacios que legítimamente les corresponden.
Con una trayectoria marcada por una formación de independencia y apoyo familiar, la doctora. Báez continúa trabajando para que el camino de las futuras líderes esté, en sus palabras, "un poquito más aceitado".
