En un avance para la oncología en México, especialistas del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) lograron salvar la extremidad de una paciente que padecía un tumor maligno en el tobillo. Gracias a un enfoque multidisciplinario y el uso de tecnología de prótesis modulares, el equipo médico no solo extirpó el cáncer por completo, sino que devolvió a la paciente la posibilidad de caminar.
El caso se centraba en un condrosarcoma, un tipo de cáncer que se origina en las células productoras de cartílago. Este tumor presentaba un desafío doble:
- Resistencia terapéutica: A diferencia de otros cánceres, el condrosarcoma es resistente a la quimioterapia y radioterapia convencionales, lo que hace de la cirugía la principal vía de tratamiento.
- Complejidad anatómica: El tumor se ubicaba en el tobillo, una articulación pequeña donde convergen estructuras vitales (vasos sanguíneos, nervios y tendones) esenciales para la marcha.
Hace apenas dos décadas, la mayoría de estos pacientes habrían enfrentado una amputación inevitable. Sin embargo, la evolución de la técnica quirúrgica en el INCan ha cambiado este panorama.
Tecnología modular: La clave para evitar la amputación
La clave del éxito en esta intervención de alta complejidad —que puede durar entre dos y diez horas— fue el uso de una prótesis modular especializada. A diferencia de los implantes convencionales, esta tecnología permite:
- Sustituir segmentos óseos extensos que han sido afectados por el tumor.
- Adaptarse al tamaño exacto del defecto óseo tras la cirugía, lo que evita disparidades en la longitud de las piernas.
- Garantizar una marcha funcional, permitiendo que el paciente recupere su independencia y calidad de vida.
Un modelo de éxito en el INCan
El doctor Miguel Ángel Clara Altamirano, especialista en ortopedia oncológica del INCan, destacó que este logro es resultado de un equipo coordinado de ortopedistas, cirujanos oncólogos, patólogos y rehabilitadores. "Actualmente, entre el 80 y el 90 por ciento de los pacientes con sarcomas óseos son candidatos a procedimientos de preservación", afirmó el especialista, siempre que el diagnóstico sea oportuno.
Tras la exitosa cirugía, la paciente ha iniciado un programa de rehabilitación física integral, un paso indispensable para que el cuerpo se adapte a la nueva articulación y recupere el movimiento natural.
Con este procedimiento, el INCan se consolida como referente en el tratamiento de neoplasias poco frecuentes, ofreciendo una esperanza real de conservar la movilidad y la vida laboral a quienes enfrentan diagnósticos de cáncer de hueso.
