CÁNCER

Señales en el baño que podrían ser cáncer de hígado

Cambios en la orina, las heces, el abdomen o el aliento pueden ser señales tempranas de cáncer de hígado que muchas personas pasan por alto

cáncer de hígado.Créditos: Canva
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El cáncer de hígado es una enfermedad que avanza de forma silenciosa y que, en la mayoría de los casos, no da síntomas claros en sus primeras etapas, lo que provoca que el diagnóstico llegue tarde y que el tratamiento ya es más complicado.

La Sociedad Americana del Cáncer advierte que este tipo de cáncer se encuentra entre las principales causas de muerte oncológica a nivel mundial, precisamente por su detección tardía.

Algunas de las primeras señales pueden aparecer en situaciones tan comunes como ir al baño, ya que ahí se reflejan cambios en funciones básicas del organismo; por ejemplo, la orina oscura sin causa aparente. Cuando el hígado no funciona correctamente, empieza a fallar en el procesamiento de la bilirrubina, una sustancia que termina acumulándose en el cuerpo y eliminándose por la orina. Esto hace que cambie de color a tonos muy oscuros, incluso ámbar intenso, por lo que si este cambio dura varios días y no tiene relación con deshidratación.

También pueden aparecer cambios en las evacuaciones: las heces pueden volverse más claras de lo normal, con tonos grisáceos o blanquecinos, como si perdieran su color habitual. Esto ocurre porque el hígado deja de producir suficiente bilis, que es la que normalmente da el color marrón a las heces. Cuando este cambio se mantiene, puede indicar un problema en el funcionamiento hepático.

En casos más avanzados, pueden presentarse evacuaciones con sangre o heces negras, lo que puede estar relacionado con sangrados internos en el sistema digestivo y en estos casos se requiere valoración médica inmediata.

Señales en el abdomen y el aliento  

Otro síntoma que puede aparecer es la inflamación del abdomen. Esto sucede cuando se acumula líquido en la cavidad abdominal, una condición conocida como ascitis. La persona puede notar que su vientre se ve más grande, se siente pesado o tenso, y además puede empezar a orinar con más frecuencia porque la vejiga queda presionada.

En algunos casos más avanzados también puede notarse un cambio en el aliento o en el olor corporal. Este olor suele describirse como dulzón o parecido a humedad, y no desaparece aunque la persona mantenga buena higiene y esta es una señal de que el hígado ya no está filtrando correctamente las toxinas del cuerpo.

Algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de tener cáncer de hígado son, de acuerdo con Mayo Clinic:

  • Infección crónica por el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C. La infección crónica por el virus de la hepatitis B o el virus de la hepatitis C aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado.
  • Cirrosis. Esta afección progresiva e irreversible hace que se forme tejido cicatricial en el hígado y aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer de hígado.
  • Ciertas enfermedades hepáticas hereditarias. Algunas de las enfermedades hepáticas que pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer de hígado son la hemocromatosis y la enfermedad de Wilson.
  • Diabetes. Las personas con este trastorno del azúcar en sangre tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de hígado que las que no tienen diabetes.
  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico. Una acumulación de grasa en el hígado aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado.
  • Exposición a aflatoxinas. Las aflatoxinas son venenos producidos por mohos que crecen en cultivos mal almacenados. Los cultivos, como los granos y las nueces, pueden contaminarse con aflatoxinas, que pueden terminar en los alimentos elaborados con estos productos.
  • Consumo excesivo de alcohol. Consumir diariamente y durante muchos años una cantidad de alcohol que es superior a la moderada puede llevar a un daño hepático irreversible y aumentar el riesgo de padecer cáncer de hígado.