CÁNCER DE LARINGE

Cáncer de Cabeza y Cuello: La lucha sin seguro médico de Don Santa Cruz

Los cánceres de cabeza y cuello agrupan un número diverso de tumores que constituyen un problema de salud pública que merece atención

Santa Cruz Mayo perdió la batalla contra el cáncer de laringe en 2024
Santa Cruz Mayo perdió la batalla contra el cáncer de laringe en 2024Créditos: Cortesía
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Santa Cruz Mayo tenía 75 años cuando murió ahogado por un tumor en el cuello. Estaba en el sillón de su casa, ubicada en el pequeño pueblo de Comaltepec, en la Costa Chica de Guerrero. Hace un par de meses había perdido la voz y era alimentado por una sonda nasogástrica con suplementos alimenticios.

El cáncer de laringe afecta las cuerdas vocales / Pexels

Santa Cruz Mayo era campesino, hombre de agricultura, con un metro y setenta de estatura, bigotes recortados y moreno, de brazo fornido por la labranza y machete. 

Sin embargo, el tumor mermó su apetito y las posibilidades de degustar las comidas de su esposa, Brisia Saavedra. Él había sido diagnosticado con cáncer en la laringe, uno de los tipos de cáncer de cabeza y cuello, clasificados por el National Institute of Cancer (NIH) de los Estados Unidos.

La laringe es una parte de la garganta ubicada entre la lengua y la tráquea. La laringe contiene las cuerdas vocales, que vibran y emiten sonidos cuando el aire rebota en ellas.

“Cáncer de cabeza y cuello, entre los tumores más frecuentes” 

En entrevista exclusiva con Sumédico, el Dr. Salvador Gutiérrez Torres, radiooncólogo, coordinador de la Unidad Funcional de Cáncer de Cabeza y Cuello del Instituto Nacional de Cancerología (INCan), explicó el amplio espectro de los cánceres de cabeza y cuello:

“Todos los tumores de cabeza y cuello comprenden un grupo de neoplasias, un grupo de tumores que es muy diverso. Cuando hablamos de cáncer de cabeza y cuello, nos referimos a los tumores que pueden surgir de la cavidad oral, del orofaringe, de la laringe, de la hipofaringe o de las glándulas salivales, que son los más frecuentes que encontramos en nuestra población”. 

El Dr. Salvador Gutiérrez Torres / Cortesía

La Organización Mundial de la Salud sitúa al cáncer originado en la lengua, el piso de la boca y la orofaringe, como el quinto cáncer más frecuente en la población del mundo.

“Existen algunos otros tipos que pueden llegar a ser menos frecuentes, pero con mayor frecuencia estos son los que tratamos en nuestra (institución) y que de acuerdo a la epidemiología, no solamente nuestro país, sino también a nivel mundial, terminan por ser los más frecuentes”, agregó el especialista.

Por su parte, los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos (NIH) explican que los cánceres que en su conjunto se conocen como cánceres de cabeza y cuello suelen tener su origen en las células escamosas que recubren las superficies de la mucosa de la cabeza y el cuello (por ejemplo, las del interior de la boca, la garganta y la laringe). A estos cánceres se les denomina carcinomas de células escamosas de la cabeza y el cuello. 

“Los cánceres de cabeza y cuello también se originan en las glándulas salivales, los senos o los músculos o los nervios de la cabeza y el cuello, pero estos tipos de cáncer son mucho menos comunes que los carcinomas de células escamosas”, agregan.  

 

Santa Cruz vivió una odisea para recibir tratamiento contra el cáncer 

Con el tumor en su cuello, Santa Cruz había pérdido la capacidad de hablar. Ese fue el principal síntoma que su familia detectó como anormal, indicativo de que el cáncer había avanzado lo suficiente. Aquella voz potente que le ayudaba con sus labores en el campo guerrerense, se había convertido en apenas un susurro. Mayo pensó que sólo estaba ronco, fruto del sereno y el frío del invierno, por ello no le dio importancia cuando detectó este malestar.

El campesino no tenía seguro de salud, tampoco alguien que le cuidara sus valiosas cabezas de ganado vacuno. Aparte de que a través de su trabajo se mantenían su esposa Brisia Saavedra y su nieta Marisol Mayo, una chica de 16 años que cursaba la preparatoria. En su mente, simplemente no podía parar. 

Todos los hijos de Santa Cruz se fueron a Estados Unidos, con la esperanza de un mejor porvenir: Febronio, Araceli, Inés y Rafael. Ellos, incluso mandaron dinero para el tratamiento de su padre, pero no fue suficiente, a pesar de la diferencia entre los dólares y pesos mexicanos.  

La clínica de salud más cercana se encontraba en el municipio de Ometepec, a una hora de camino en carro particular, mientras que el centro de salud local sólo podía conseguir algunas cajas de paracetamol y la atención de una enfermera en vías de reposición del servicio social.

Mayo tuvo que afrontar desde servicios médicos particulares su enfermedad. Entre gastos como viajes a Toluca (capital del Estado de México) para quimioterapias, traslados a Acapulco para tratar de negociar con el Instituto Estatal de Cancerología "Dr. Arturo Beltrán Ortega” (ubicado en Guerrero) o pequeños gastos de comida por la estancias en otros lugares. Poco a poco, el patrimonio de ganado vacuno se fue acortando, malvendido por las premuras de la enfermedad y el tratamiento. Además de las hectáreas de terrenos, despojadas por el afán de conseguir un par de pesos extra. 

Santa Cruz Mayo sólo vivió 1 año más tras su diagnóstico, a pesar de los esfuerzos de su esposa y nieta, las cuales lo acompañaron en cada consulta especializada, en cada quimioterapia, en cada cirugía para evitar la obstrucción de las vías respiratorias y en cada limpieza de la sonda nasogástrica que le alargaba la vida aunque sólo fuera un poco más. 

La diversidad de síntomas en las neoplasias de cabeza y cuello 

El doctor Gutiérrez Torres precisó que al ser una diversidad de neoplasias, los síntomas pueden variar enormemente de una a otra. Incluso, el experto enfatiza que dependiendo de la región del cuerpo afectada, los especialistas de la salud pueden pedir apoyo de otros colegas como estomatólogos y cirujanos dentistas. 

Entre los principales síntomas de este grupo de neoplasias encontramos: la aparición de úlceras en encías o lengua (caso de tumores en la cavidad bucal), el aumento del volumen a nivel preauricular en el área por delante del pabellón auricular o quizá a nivel submandibular (caso de tumor en glándulas salivales), o la pérdida de la voz (en el caso de la laringe).

“En otros casos ya más infrecuentes, como lo puede ser en el caso de tumores de nasofaringe, el paciente puede debutar incluso con síntomas neurológicos que pueden llegar a incluir: dificultad visual, dificultad para percibir aromas, en ocasiones incluso también dificultad auditiva, entonces es un espectro de síntomas diverso”, enfatizó el especialista.

Factores de riesgo en los mexicanos

El Dr. Salvador Gutiérrez Torres hizo hincapié en 3 aspectos que deben trabajarse en la sociedad mexicana para bajar la mortalidad de este tipo de tumores:

  1. Prevención, es decir, trabajar con especialistas de la salud bucal, médicos familiares y doctores de cabecera para diagnosticar a tiempo y de forma multidisciplinaria. 
  2. En caso de cualquier sospecha, acudir inmediatamente a atención médica para recibir un tratamiento en una etapa oportuna.
  3. No tener miedo al tratamiento, puesto que hay muchas opciones terapéuticas dependiendo de la etapa de detección.

En palabras del doctor Gutiérrez Torres, los diagnósticos siempre deben estar apoyados de estudios de imagen como resonancias o endoscopias, al igual que tomografías, después de valoraciones físicas y médicas, así como estudios histopatológicos de los tejidos.

“Aquí en México estaríamos hablando, en orden de frecuencia, que tanto cavidad oral, orofaringe y laringe son de los 20 tumores más diagnosticados en nuestro país. Esto de acuerdo a cifras de un organismo llamado Globocan (Global Cancer Observatory)”, explicó el experto.

También, Torres Gutiérrez sugirió que los hábitos de los mexicanos vuelven más propensa a la población para adquirir este tipo de neoplasias, en particular menciona: 

  1. La adicción al tabaco
  2. El alcoholismo
  3. La proliferación del Virus del Papiloma Humano (VPH)

Tratamiento depende del estado y tipo de neoplasia

El especialista de salud referenció que el tratamiento de este tipo de patologías debe ser personalizado y dependen de la etapa. No obstante, los pilares básicos incluyen:

  1. Cirugía
  2. Radioterapia
  3. Quimioterapia

En ocasiones, el tratamiento incluye combinaciones específicas de dos pilares, siempre ordenados por un médico especialista, personalizado con los múltiples resultados de las pruebas moleculares y, con el objetivo de obtener el mejor nivel de calidad de vida en el paciente debido a que las cirugías pueden causar daños irreversibles en la cara, cabeza o cuello.

Según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), “los primeros datos que tenemos del cáncer de cabeza y cuello fueron identificados en momias egipcias que datan de 5000 años Antes de Cristo (A.C.). En el papiro de Ebers escrito en el tiempo de Amenophis, siglo XV A.C. se describe el caso de un cáncer de boca tratado con quemadura con un metal al rojo vivo y traqueotomías (orificio en la tráquea para respirar), en individuos con tumores que bloqueaban la respiración”.

Por ello, el INCan dirige sus acciones a la atención de pacientes no derechohabientes de la seguridad social, por lo menos en México. No obstante, según la familia del paciente Santa Cruz Mayo, el sistema de salud está rebasado y sin capacidad para atender a todos los pacientes en el territorio nacional.

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