La muerte de Mauro Menéndez, hijo de la actriz Aylín Mujica, ocurrida la semana pasada, evidenció uno de los mayores retos de la neumonía: identificarla a tiempo. Aunque es una infección potencialmente grave, en sus primeras etapas puede parecer un simple catarro o una gripe, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta el riesgo de complicaciones.
De acuerdo con la periodista Mandy Fridmann, quien dio a conocer inicialmente la noticia, el joven falleció el pasado 16 de julio y posteriormente, Francisco Mujica, abuelo paterno del DJ, explicó que Mauro llegó de Los Ángeles con síntomas similares a un resfriado.
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"Vino de Los Ángeles como con un catarro", relató. Convencido de que ya se encontraba mejor, viajó a Barbados; sin embargo, al llegar tuvo que ser hospitalizado y los estudios confirmaron que padecía neumonía.
Lo que se dijo es que el joven sufrió dos infartos derivados de las complicaciones provocadas por la infección pulmonar, y a pesar de los intentos médicos por reanimarlo, no logró sobrevivir.
Una enfermedad que suele confundirse con gripe
La neumonía es una infección que inflama los pulmones y hace que los alvéolos, donde ocurre el intercambio de oxígeno, se llenen de líquido o pus. Esto dificulta la respiración y limita el paso de oxígeno al resto del organismo.
Uno de los principales problemas es que los primeros síntomas pueden ser muy parecidos a los de una gripe: fiebre, cansancio, malestar general y tos y esa similitud hace que muchas personas minimicen el cuadro y retrasen la atención médica.
Mientras la influenza suele comenzar de manera súbita con fiebre alta, dolor muscular intenso y agotamiento, la neumonía generalmente evoluciona de forma gradual. Conforme pasan las horas o los días aparecen síntomas respiratorios más marcados, como dificultad para respirar, dolor en el pecho al inhalar profundamente, tos persistente con flemas amarillas o verdes y escalofríos.
¿Por qué es tan difícil diagnosticarla?
De acuerdo con MedlinePlus, la neumonía puede ser difícil de reconocer porque comparte síntomas con otras infecciones respiratorias, especialmente durante temporadas de influenza o resfriados.
Además, puede aparecer como una complicación de una gripe viral; en estos casos, es cuando la persona cree que ya se estaba recuperando, pero en realidad la infección evolucionó hacia los pulmones.
Por ello, los especialistas señalan que el diagnóstico no puede hacerse únicamente con los síntomas y generalmente se requiere una exploración médica acompañada de una radiografía de tórax para detectar la inflamación pulmonar y dependiendo de la gravedad, también pueden solicitarse análisis de sangre, medición de oxígeno, cultivos de esputo o tomografías.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede desarrollar neumonía, el riesgo aumenta en adultos mayores de 65 años, niños menores de dos años, personas con enfermedades pulmonares, diabetes, insuficiencia cardiaca o sistemas inmunológicos debilitados.
También tienen mayor probabilidad quienes recientemente padecieron gripe o COVID-19, fumadores y personas expuestas a contaminantes o humo.
Las señales de alerta
Los especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata cuando una infección respiratoria no mejora o comienza a empeorar, especialmente si aparecen estos síntomas:
- Dificultad para respirar
- Dolor en el pecho al respirar o toser
- Tos intensa con flema amarilla, verde o con sangre
- Fiebre persistente o escalofríos
- Cansancio extremo o confusión, sobre todo en adultos mayores
