SARCOMA

"Mi papá no solo lucha contra el cáncer; lucha por seguir con nosotros"

Aunque representa apenas el 1% de los tumores malignos, el sarcoma puede crecer rápidamente y pasar desapercibido

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Una masa que no duele, pero crece rápidamente y al final un diagnóstico inesperado. Así es el sarcoma, un grupo de más de 150 tipos de tumores malignos que, aunque representan apenas alrededor del 1% de todos los cánceres, pueden cambiar la vida de una  persona y familias en cuestión de días.

En el marco del día internacional del Sarcoma, el pasado 13 de julio, especialistas y pacientes advierten sobre una enfermedad poco conocida que suele detectarse tarde y cuyas consecuencias van mucho más allá del diagnóstico: tratamientos prolongados, cirugías complejas y un fuerte impacto económico y emocional.

Un cáncer raro y muy agresivo

Silvia Natalia López Hernández, cirujana oncóloga colaboradora de la Fundación Cáncer de Mama (FUCAM), explicó que una de las mayores dificultades es que la población desconoce las señales de alerta.

"El cáncer es una célula que se empieza a dividir de manera desordenada y descontrolada. Hay muchísimas variantes del cáncer, pero específicamente los sarcomas suelen ser muy agresivos. Esa célula se replica o se divide de manera muy, muy rápida", dijo.

La especialista señaló que uno de los errores más frecuentes es minimizar la aparición de una masa porque no causa dolor.

"Cuando aparece una bolita que empieza a crecer y no desaparece, aunque no duela, debe revisarse. Muchas personas creen que, como no duele, no pasa nada, y ese es uno de los errores más frecuentes", explicó.

Los sarcomas pueden desarrollarse en huesos, músculos, grasa, tendones, cartílago, vasos sanguíneos o nervios. Dependiendo de dónde aparezcan, los síntomas cambian, por lo que muchas veces el diagnóstico llega cuando la enfermedad ya está avanzada.

El cáncer que cambió la vida de Edgar y su familia

Para Andrea Serrano, el diagnóstico de su padre llegó acompañado de miedo e incertidumbre. Edgar Serrano, originario de Zapopan, fue diagnosticado con un sarcoma retroperitoneal, un tipo de tumor que crece detrás de los órganos abdominales y que puede permanecer oculto durante meses porque tiene espacio suficiente para desarrollarse sin provocar síntomas.

Cuando finalmente fue detectado, el cáncer ya había alcanzado los pulmones. Desde entonces, la familia intenta reunir 500 mil pesos para cubrir quimioterapias, medicamentos, estudios especializados y hospitalizaciones.

"Como familia, hemos vivido días de miedo, incertidumbre y preocupación. Ver a una persona que amas enfrentar una enfermedad tan agresiva es una experiencia para la que nadie está preparado", dijo.

Fue clara en decir: "mi papá no solo está luchando contra el cáncer; está luchando por seguir compartiendo momentos con su familia, con sus hijos, con las personas que lo queremos y necesitamos".

Para la doctora López Hernández, este tipo de sarcoma es particularmente complejo porque suele detectarse demasiado tarde.

"Este subtipo crece en un espacio que está detrás de los órganos abdominales. Como tienen mucho espacio para desarrollarse, pueden alcanzar tamaños muy grandes antes de provocar síntomas. Muchas veces los pacientes no sienten dolor al inicio y el diagnóstico llega cuando el tumor ya comprimió otros órganos o estructuras", dijo.

Un año de tratamientos sin tregua

La historia de Irma Guerra también refleja que el sarcoma no termina con una cirugía o una ronda de quimioterapia; la madre de familia, originaria de Monterrey, fue diagnosticada con sarcoma de hueso y desde entonces ha necesitado cirugías, transfusiones, estudios especializados y atención médica constante.

Su hija, Yelitza, mantiene abierta desde hace casi un año una campaña para financiar un tratamiento que sigue acumulando gastos y que aún no tiene una fecha de conclusión.Para muchas familias, el cáncer se convierte en una batalla de meses o incluso años.

Un tratamiento distinto para cada paciente

A diferencia de otros cánceres, el sarcoma no es una sola enfermedad. Existen más de 150 subtipos, cada uno con características propias, por lo que el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapias dirigidas y estudios moleculares para conocer las características específicas del tumor.

Solo estos análisis especializados pueden costar entre 70 mil y 80 mil pesos, sin contar hospitalizaciones, medicamentos y consultas.

Las campañas activas de familias como las de Edgar, Irma y otros pacientes buscan reunir alrededor de 2.5 millones de pesos para continuar con sus tratamientos.

Detectarlo a tiempo puede cambiar el pronóstico

La especialista insistió en que ninguna persona debe ignorar una masa que aumenta de tamaño. "Cuando aparece una bolita que empieza a crecer y no desaparece, aunque no duela, debe revisarse".

También recordó que el sarcoma puede aparecer prácticamente a cualquier edad. "Hay algunos que vemos con mayor frecuencia en niños y adolescentes, como el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing; otros son más comunes en adultos, como los liposarcomas o algunos sarcomas retroperitoneales. Sin embargo, ninguno es exclusivo de un grupo de edad".

Aunque algunas familias recurren a terapias alternativas, la oncóloga enfatiza que hasta el momento no existe evidencia científica de que puedan curar el sarcoma, por lo que nunca deben sustituir el tratamiento oncológico.

Actualmente, la supervivencia global a cinco años ronda el 63%, una cifra que, señala la especialista, depende en gran medida de que el diagnóstico y el tratamiento lleguen a tiempo.