Encontrar ratones o ratas dentro de casa más allá de una molestia doméstica, puede ser un problema de salud y convertirse en un riesgo sanitario importante.
De acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los roedores son capaces de transmitir distintas infecciones a través de su orina, saliva, heces e incluso mediante pulgas o mordeduras.
Te podría interesar
El contagio no siempre ocurre por contacto directo, en algunos casos basta con inhalar partículas contaminadas que quedan suspendidas en el aire al limpiar zonas donde hubo excremento de ratón.
Expertos señalan que estas enfermedades pueden provocar desde síntomas gastrointestinales hasta complicaciones pulmonares, neurológicas y renales graves.
El peligro puede estar en lugares cerrados
Los CDC explican que bodegas, sótanos, cocinas, azoteas o habitaciones poco ventiladas son algunos de los sitios donde suele acumularse material contaminado por roedores.
La humedad, basura acumulada, restos de comida y grietas en paredes favorecen la aparición de ratas y ratones dentro de viviendas.
Por ello, especialistas recomiendan prestar atención a señales como excremento, olores fuertes, cables mordidos o ruidos en techos y paredes.
Enfermedades que transmiten ratas y ratones
Hantavirus: es una de las infecciones más peligrosas asociadas con ratones. Se transmite principalmente al inhalar partículas contaminadas con orina o heces secas. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, cansancio y dolor muscular, pero en casos graves puede evolucionar rápidamente hacia insuficiencia respiratoria.
Leptospirosis: esta bacteria suele encontrarse en agua o superficies contaminadas con orina de roedores. Puede causar fiebre, vómito, dolor muscular y daño en hígado o riñones si no se trata oportunamente.
Salmonelosis: las ratas y ratones también pueden contaminar alimentos y utensilios de cocina con bacterias del género Salmonella. La infección provoca diarrea, dolor abdominal, fiebre y malestar gastrointestinal.
Fiebre por mordedura de rata: se transmite por mordeduras, rasguños o contacto directo con roedores infectados. Puede causar fiebre alta, vómito, dolores articulares y erupciones en la piel.
Coriomeningitis linfocítica: es una infección viral relacionada principalmente con ratones domésticos.Entre sus síntomas aparecen dolor de cabeza, fiebre y rigidez en el cuello. En algunos casos puede afectar el sistema nervioso.
Tularemia: es una infección bacteriana que puede contagiarse por contacto con animales infectados o por picaduras de insectos relacionados con roedores. Puede provocar úlceras en la piel, fiebre y problemas respiratorios.
Cómo reducir el riesgo en casa
Especialistas recomiendan mantener la vivienda limpia, almacenar alimentos en recipientes cerrados y sellar grietas o agujeros por donde puedan ingresar roedores.
También advierten que no debe barrerse ni aspirarse el excremento seco de ratón, ya que esto puede liberar partículas contaminadas en el aire.
En su lugar, sugieren usar guantes, desinfectante y toallas húmedas para limpiar las superficies de manera segura.
Aunque muchas personas minimizan la presencia de ratones en casa, expertos recuerdan que estos animales pueden convertirse en una fuente importante de enfermedades si no se toman medidas de prevención e higiene adecuadas.
